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Juliana Giusti Cavallin con un ensayo inspirado por Carlos Cruz-Diez ganó el Scholastica Award 2020

A sus 18 años, recién graduada en bachillerato, Juliana Giusti Cavallin, con un ensayo autobiográfico inspirado en la obra del Maestro Carlos Cruz-Diez, recibió el "Scholastic Art and Writing Awards" del 2020

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En Caracas ya es costumbre vivir entre  malas noticias; han sido tales y tantas que a estas alturas deberíamos ser inmunes, pero no lo somos porque en su mayoría nos afectan directamente. En plena etapa del prolongado aislamiento a causa del COVID-19, en una de sus semanas más complejas, recibí un tweet de Roberto Giusti, en el cual, mi amigo y colega, quien emigró a los Estados Unidos con su familia hace tiempo, escribió: “Mi hija, Juliana Giusti Cavallin,ha ganado el premio Scholastica Award 2020. Su trabajo, fue seleccionado entre las obras de 110 mil estudiantes de EEUU”,  por su excelencia en la originalidad, habilidad técnica, voz y visión”, de su ensayo inspirado en la obra de Carlos Cruz-Diez.

Naturalmente me alegré por esta magnífica noticia, los felicité  y pensé sostener un entrevista por correo con la joven Juliana  para conocer más de ella, su ensayo y el concurso. Algunas semanas más tarde,  le escribí. En el mensaje con sus respuestas al cuestionario también incluyó el texto del ensayo del cual podemos extraer algunos fragmentos.

Juliana Giusti Cavallin construyó su ensayo sobre las líneas de colores del mural emblemático de Carlos Cruz- Diez en el Aeropuerto Simón Bolívar

Couleur Additive

A propósito de “Couleur Additive, el mural de Carlos Cruz-Diez  -Fragmentos-

Juliana Giusti Cavallin

“Negro, azul, rojo y verde son los colores del aeropuerto. Son las líneas que cubren el piso y las paredes. Testigos de cada partida, se han vuelto el símbolo de las despedidas. Un mosaico que de manera accidental se ha convertido en el último fragmento del país que vemos antes de irnos.”

Negro

“Negro era el cielo y los edificios y las maletas que llevábamos. Dejamos la casa al amanecer, cerrando cada ventana y cada puerta. Dejamos atrás todo lo que teníamos para que se fuera llenando poco a poco de polvo, en medio de la oscuridad.La casa en la que vivimos por casi quince años vive ahora nada más en nuestra memoria”

“Negros eran los botones de mi nueva chaqueta de invierno. La que usé en mi primer día de clases. Tan extraña a mi cuerpo que no estaba acostumbrado a vestirse en capas, me protegía del frío como la cobijita que usaba desde niña, envolviendome en un calor familiar. Ya ha pasado conmigo casi cuatro inviernos. Cuatro inviernos en una tierra ajena. Cuatro inviernos en los que he mantenido conmigo el calor de mi casa.”

Azul y Rojo

“Morada era la tinta indeleble en los dedos de mis padres.  La mostraban con orgullo porque era un símbolo de la democracia por la que habían votado por última vez. El morado era la materialización de su último intento de reparar lo imposible”

Verde

Verde es el Ávila, la montaña que protege la ciudad que más queremos. En nuestro viaje al aeropuerto dejamos atrás la seguridad que nos ofrecía su generosa protección. Cruzando sus largos túneles no éramos más que otro carro atravesando sus entrañas para no regresar nunca más.

Desde la ventana del cuarto de mis padres, yo podía pasar horas mirando aquel mural vegetal que parecía estar siempre en paz, sin tomar en cuenta el caos que se agitaba apenas unos metros más abajo.Desde cualquier punto de la ciudad, podía mirar por una ventana y ver la montaña ahí enfrente, tan cerca de mí.Sólida y sosteniéndome en esos momentos en los que lo único que quería era desmoronarme.”

Negro, azul, rojo y verde son los colores de las líneas del aeropuerto.Fueron los colores que eligió Carlos Cruz-Diez para construir el enorme mosaico que despide a todos los venezolanos que viajan.”

Traducido por Colaboratorio Ávila

 

Entrevista

Juliana Giusta Cavallini, el día de su graduación en ” Norman High School Class 2020″

-¿En qué consiste el Premio Scholastica Awards 2020? 

-La compañía Scholastic patrocina todos los años los “Scholastic Art and Writing Awards”, los cuales reconocen a estudiantes de bachillerato por sus méritos en las artes, bien sea escritas o visuales.  Más de 110,000 estudiantes concursan y solamente el 1% recibe medallas a nivel nacional. Mi ensayo recibió una medalla de oro a nivel nacional, en la categoría de ensayos autobiográficos. Algunos artistas reconocidos que ganaron esta distinción cuando eran adolescentes son: Stephen King, Joyce Carol Oates, Andy Warhol, entre otros.

¿Qué estudias?,¿Cómo pasas un día cualquiera de la semana?,¿ Sientes nostalgia de Caracas?

-Este año, a finales de mayo, me gradué de bachiller. Mi plan para el futuro es estudiar en la universidad Long Island University Global una licenciatura en Estudios Globales. También me encantaría seguir escribiendo y algún día convertirme en maestra de primaria. Antes de la cuarentena, los días de mi semana consistían en ir al colegio y, después de las clases, asistir a mi trabajo de medio tiempo en la biblioteca pública. Los fines de semana, usualmente los pasaba con amigos, yendo al cine o estudiando juntos, en alguna cafetería. Ahora, con el COVID-19, paso los días encerrada en mi casa y solo salgo para trabajar, tomando todas las precauciones posibles. He trabajado en la biblioteca pública de la ciudad en donde vivo por un año y medio. Me encanta estar rodeada de libros y conectada con mi comunidad. Pero, todos los días, siento nostalgia de mi país, en una u otra forma. En los días de invierno, extraño el clima sabroso caraqueño, en momentos de gran alegría y en los de desolación, hecho de menos a mi familia y a los amigos que se encuentran lejos de mí; si deseo orientarme con las direcciones de esta ciudad, me hace falta el Ávila, cuya imagen me guiaba señalando dónde estaba el norte.

– ¿Por qué  elegiste  al artista  venezolano  Carlos Cruz-Diez para elaborar tu ensayo y optar al Premio?

-Decidí enfocar mi ensayo en el artista Carlos Cruz- Diez y más específicamente en su obra “Couleur Additive”, que permanece en el aeropuerto de Maiquetía, porque este mural que él creó se ha convertido en un símbolo importante para todos los venezolanos que dejan su país, ya que es uno de los últimos tesoros identitarios que vemos antes de irnos. Mi ensayo usa esta obra como enfoque principal, y está organizado según los cuatro colores del mural: negro, azul, rojo y verde. El texto avanza con estos colores y en el transcurso de la escritura explico lo que cada color representa en mi vida, como una inmigrante venezolana en los Estados Unidos.  Decidí escribir sobre este símbolo pues representa a cientos de inmigrantes como yo, algo que nos une como venezolanos. Sin embargo, lo mágico de la obra es que para cada persona simboliza algo completamente diferente. Mi ensayo muestra “mi relación”, una perspectiva personal que me une con el “Couleur Additive” de Maiquetía. Lo maravilloso de este mural convertido en símbolo es que, al mismo tiempo, logra unir y representar a los venezolanos, mientras se convierte en un símbolo individual para la historia de cada uno de ellos.

Mi texto es de mil palabras aproximadamente y tardé varias semanas en hacerlo, ya que escribí varios borradores antes de tener el producto final. Mi maestra de lengua y literatura, Sara Doolittle, me ayudó en las correcciones y me dio valiosos consejos durante todo el proceso de escritura.

-¿Lograste tener una entrevista  con el Maestro Cruz-Diez?

-Desafortunadamente no. Pero después de que me otorgaran la medalla, la Cruz-Diez Art Foundation me contactó y  compartí mi ensayo con ellos, para que pudieran leerlo.

  ¿Qué etapas de la obra del artista refiere tu ensayo? , ¿Qué aspecto te parece más relevante?, ¿Qué te impactó más?

-Mi ensayo se enfoca únicamente en su pieza “Couleur Additive” en el aeropuerto Internacional de Maiquetía. En general, lo que más me impacta del arte de Cruz-Diez es su capacidad de introducir elementos artísticos en lo cotidiano. Esto se ve en el aeropuerto o en su obra “Ambientación Cromática”, donde el arte está incorporado al espacio, y hasta las sillas son piezas artísticas. Estoy fascinada por la habilidad que tuvo Cruz-Diez para crear un arte que vive dentro de los museos pero, más importante aún, afuera, en el mundo “real”, aumentando la accesibilidad de sus obras. Su manera de incorporar su creatividad en el día a día demuestra la importancia del arte como constante en nuestras vidas. Por ejemplo, si el aeropuerto de Maiquetía no tuviera el mural que tiene, nosotros como venezolanos no tendríamos este símbolo que tanto apreciamos y añoramos hoy. Una de mis partes favoritas de su carrera artística, fue su simbólica innovación de lo venezolano a través de las líneas y los colores, al crear piezas que vemos en nuestro día a día.

–  ¿En lo personal, que significó para tí, aprender de él y su obra?

– Puedo decir, con toda seguridad, que Carlos Cruz-Diez y su legado cambiaron mi vida profundamente. Yo no soy conocedora de las artes visuales, tampoco soy experta en la técnica, ni en las complejidades que llevan sus hermosas piezas de arte, pero lo que sí sé profundamente es que su arte impactó mi vida, porque estuvo presente cuando lo más necesitaba, en un momento crucial de mi existencia. Su arte trasciende lo material y se convierte en algo que nos podemos llevar con nosotros, no importa lo lejos que estemos físicamente.

-Esta  cita de mi ensayo describe este sentimiento:

“Cuando llegó mi turno, me llevé esos colores casi por accidente, sin saber que iban a seguir conmigo mucho tiempo después de abandonar el aeropuerto. Se entrelazaron con mi identidad, trenzándose dentro de mí. Sin darme cuenta, se hicieron míos.”

-¿Qué dificultades superaste  a la hora de realizar el ensayo? , ¿Podrías narrar brevemente  la experiencia?

-Creo que lo más difícil de escribir este ensayo fue enfrentar mis sentimientos como inmigrante. Es complicado, porque es agridulce, y mientras lo escribía la nostalgia que siento por mi país se intensificó, ya que me veía obligada a concentrarme en mis sentimientos, y no había manera de ignorarlos. Incluso, hubo un momento en el que tuve la oportunidad de leer mi ensayo en voz alta y no pude leer más de dos líneas sin comenzar a llorar, porque el texto está increíblemente conectado, no solo con mi experiencia, sino también con todo lo que siento.

Para el premio, yo envié mi ensayo a concursar a finales del año pasado. La primera ronda de premiación es la regional, en la cual gané la distinción más alta que es un “gold key.” Después, todas las piezas que reciben el “gold key” en la competencia regional pasan a la competencia nacional, donde vuelven a enfrentarse. En esta competencia nacional gané mi medalla de oro, lo cual fue increíblemente emocionante. Anunciaron los ganadores de medallas nacionales a principios de la cuarentena, así que mi maestra me escribió para contarme, y literalmente me quedé boca abierta. Es muy difícil ganar al nivel nacional así que, cuando me enteré que me habían otorgado una medalla de oro por mi ensayo, me sentí súper honrada y agradecida. También quisiera volver a destacar que mi maestra y mentora, Sara Doolittle, fue la que me guió en el proceso de escritura, y la que me informó que este concurso existía y de no ser por ella, no hubiera podido ganar este premio.  La premiación originalmente se hace en Carnegie Hall en NYC pero, debido al COVID-19, la ceremonia fue virtual en un YouTube Live. Mi familia y yo la vimos desde nuestro apartamento y al mismo tiempo hicimos una videollamada con mi maestra, así pudimos ver el programa “juntos.”

– ¿Tuviste información sobre alguna inquietud o temor que tuviera el Maestro Carlos Cruz-Diez, sobre su país, Venezuela?

-Personalmente, no conozco ninguna inquietud específica vinculada con el Maestro, o que él haya tenido sobre Venezuela. Pero durante mi investigación, recuerdo haber leído que una de las razones por la cual pasó una gran parte de su vida en Francia es porque el mundo artístico de Venezuela quizás no estaba listo para sus obras innovadoras en esa época.

-¿Qué planes tienes a futuro?

Para el futuro mi meta es ser una maestra de primaria, ya que pienso que el mayor cambio positivo para nuestra sociedad está en la educación. También me encantaría seguir escribiendo. Amo la creatividad y el poder de expresión que tiene la escritura. Sobre todo, la idea de poder amplificar las voces, que a veces no son escuchadas, es una de las mayores motivaciones que tengo, y espero poder seguir escribiendo a lo largo de mi vida.  Para un futuro más cercano, mi plan es asistir a la universidad Long Island University Global y licenciarme en estudios globales. El gran deseo para mi vida futura es poner mi granito de arena por un mundo mejor.