Inicio»Fotografía»Adakarina Acosta: «Caracas rota»

Adakarina Acosta: «Caracas rota»

La muestra fotográfica “Historia finita”, compuesta por 10 piezas, será inaugurada en los espacios de Librería Lugar Común de Las Mercedes, el sábado 27 de enero

4
Compartido
Pinterest URL Google+

Era mayo del 2017 cuando su mirada se detuvo en aquella edificación devastada. Las paredes y el piso se habían convertido en ruinas.

Habían transcurrido más de cinco décadas desde que el libanés Farid Mattar creó el Monumento a la Paz, también conocido como el Castillo Monte Líbano, una enorme edificación , fabricada con rocas y ubicada en la urbanización Colinas de Bello Monte de Caracas. Dentro del baluarte, Mattar construyó su casa reducida a escombros.

“Yo pasaba todos los días por ese castillo porque estudiaba cerca y para mí era un lugar emblemático. Un día me enteré que iban a demoler la vivienda. Afectada por la noticia decidí acercarme junto a un grupo de amigos, a ver qué ocurría y quise registrarlo. En medio de la sesión de fotos tomadas desde la colina , me percaté que el paisaje de fondo era Caracas”, revela Adakarina Acosta .

A distancia del tiempo, la fotógrafa recrea el acontecimiento con impresiones de los trozos de la edificación derrumbada y exhibe las 10 piezas en una exposición titulada “Historia finita” que permanecerá abierta al público en  la Librería Lugar Común en Las Mercedes.

—¿Cómo surgió la iniciativa de realizar esta muestra fotográfica?

—Estas fotos las tomé durante unas visitas que hice tipo recorrido, con mis amigos cuando supimos que iban a destruir esa casa, porque los familiares del creador estaban fuera del país, y no tenían recursos para mantener ese lugar  en Caracas. De hecho, intentamos recuperar el espacio, pero igual decidieron destruirla. Cuando estuvimos ahí, entendiendo la situación por la que había pasado la familia, nos dimos cuenta que eso mismo le está pasando a la ciudad. Entonces tomé las fotos y las publiqué como historias en Instagram, al igual que otras cosas que retrato en mi día a día.

«Historias finitas». Foto: Edisson Urgilés

Las fotografías publicadas desaparecieron a las 24 horas de la red social, pero estuvieron guardadas en la memoria del celular de Acosta hasta que una amiga le indicó que debía mostrarlas. “No estaba dentro de mis planes hacer una exposición individual, pero el proceso ha resultado maravilloso ”, afirma la comunicadora, con una sonrisa que no esconde su satisfacción.

—¿Cuál es la intención de la serie?

—Contar una historia. Las fotos están cargadas de símbolos y la idea es generar un relato que le permita al espectador  compartir la destrucción de la casa, con elementos referenciales. Esa es la idea de esta serie y la intención es  intentar reflejar cómo hay lugares increíbles en Caracas que se están demoliendo y están desapareciendo todo el tiempo; igual sucede con las historias de Instagram que desaparecen a las 24 horas.

La primera pieza que resalta al ingresar a Lugar Común es “Caracas rota”. La fotografía de Adakarina Acosta yace entre los libros y llama a la atención por el juego de luz y sombra que en ella se descubre: desde el hueco de una pared rota, descolla un Ávila imponente y una ciudad que se mantiene erguida pese a las dificultades.

«Caracas rota». Foto: Adakarina Acosta.

Durante su recorrido por las ruinas del llamado Monumento a la Paz, la también miembro del colectivo juvenil Pigmento Criollo, se encontró con emblemas y símbolos de la ciudad. “Había un libro sobre las revoluciones venezolanas y  estaba en el piso, dañado, pisado y roto. Todos los elementos que conseguí eran de ruptura, de quiebre, de vacío, de desaparición, demolición y destrucción, con Caracas de fondo”, explica Acosta.

—¿Qué estilo fotográfico utilizó en la serie?

—Lo primero que hice fue mantener el formato de las  historias de Instagram, que no es un formato común, es decir, mantuve la versión alargada y panorámica de las imágenes. Considero que el género se podría enmarcar en un estilo  orgánico – guerrillero porque las hice con mi celular.

—¿Cómo fue el proceso de levantamiento museográfico de las piezas?

—El montaje fue realizado por el colectivo cultural al cual pertenezco: Pigmento Criollo. Emile Massieu fue el montador de toda la exposición. Quisimos incluir elementos propios de la construcción, a fin de que las fotografías fueran cercanas a los espectadores a la manera de un mosaico de cerámicas.

«Historias finitas». Foto: Edisson Urgilés.

Por ejemplo aquí —Adakarina señala la pieza— en esta foto hay una cerámica azul y a su lado se puede apreciar la cerámica real. Intentamos traer elementos fotográficos que le permitan al espectador experimentar la sensación de estar inmersos en la demolición de esa casa —asegura la tesista de Comunicación Social de la UCV.

En la muestra también hay vidrios rotos, un billete de 100 bolívares —para reflejar ese quiebre económico y social que atraviesa el país— y el libro El sueño de las rocas, de Mattar. “Incluí un libro sobre el castillo porque había que hacer referencia a la historia de esa edificación, que además es un lugar emblemático en Caracas”, dice Acosta.

—¿Qué experimentó al ver la casa derrumbada?

—Lo relacioné con Caracas. La sensación que me dio es que todo en mi ciudad está desapareciendo: mis amigos, los lugares que frecuentaba, la comida que me gustaba. Todo desaparece: la felicidad, la alegría. Es tan acelerada la manera en la que todo está desapareciendo que ver esa casa destruida, fue vivir de una manera mucho más cercana la descomposición y destrucción de Caracas.

Fotografa Adakarina Acosta. Foto: Edisson Urgilés.

—¿Por qué los caraqueños deberían venir a conocer «Historias finitas»?

—Porque yo creo que les va a dar en la llaga, pero al mismo tiempo es una muestra que les puede dar un poco de esperanza.

La muestra “Historias finitas” será inaugurada este sábado 27 de enero, a las 5:00 pm, en los espacios de la Librería Lugar Común de Las Mercedes, ubicada en la calle Jalisco con California, edificio San Carlos.