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“La Audición” y “Naranja” recorren las salas de cine venezolanas

Los cortometrajes de Juan Salas y Emil Zabala se proyectan antes de cada película a través del programa Venezuela en Corto

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Desde hace unas semanas, los cortometrajes La Audición de Emil Zabala y Naranja de Juan Salas han sido proyectados en todas las salas de cine nacionales por el programa Venezuela en Corto. En el primero, se muestra el mundo escénico a través de la interpretación de una obra de Chéjov por una merideña que aspira a ser actriz. El segundo utiliza la animación para darle vida a Barbas, un personaje que vive en la cabeza de un gigante y con el que mantiene una relación de amor-odio.

El teatro tras la cámara

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Fue a partir de un espectáculo sobre los cuentos de Anton Chéjov del grupo teatral Emergente, en Caracas, que surgió la idea en Zabala de hacer un cortometraje titulado La Audición, en torno a un texto extraído de la obra dramatúrgica del gran autor ruso. A partir de ahí trabajaron con Luis Guillermo González para concretar la idea cinematográfica que resultó en el corto interpretado por Ornella de la Rosa como Nina y Antonio Delli como el Director.

“Tuvimos una excelente experiencia con ambos actores, quienes desde el primer momento se mostraron muy entusiasmados con el proyecto. Además trabajamos con Najun Guillen en el acting coach y con Luis Miguel Sánchez en el casting, juntos conformaron un equipo que hizo posible que la propuesta se materializara”, explican Zabala y Yomaira Molina, productora del film.

La Audición se financió de forma independiente; C&E Producciones trabajó en conjunto con Adolfo López Sojo, Innova Cinema, 360 Studio y Taurus Studios. La locación escogida fue el centro de Caracas, específicamente el Teatro Principal, donde estuvieron dos días grabando. Según el director y la productora del film, el compromiso y profesionalismo de todo el equipo con el proyecto fue un factor importante que permitió terminar en los tiempos establecidos.

El público ha recibido con agrado la película. Tanto en las redes como en los festivales en los que ha participado los comentarios han sido positivos. “Desde que formamos parte del programa de exhibición Venezuela en Corto hemos podido seguir más de cerca la opinión de los espectadores. Escriben diariamente manifestando lo agradados que están con la producción. Eso nos llena de orgullo y nos impulsa a seguir adelante”, expresan Zabala y Molina.

El film ganó el premio a Mejor Música en el Festival de Cortometrajes de Barquisimeto en 2016. Así mismo, formó parte de la selección oficial en el Short Film Festival de Nepal; el International Tour Film Festival y el West Texas Film Festival en Estados Unidos; el Global Golden Frames y el Dada Saheb Phalke Film Festival en India, el Schlingel International Film Festival en Alemania; el Fibabc en España y el Meet Film Festival en Inglaterra. En Venezuela participó en el Festival de Cortos de Baruta y en el Festival de Largos y Cortos de Oriente.

En estos momentos Zabala se encuentra en la preproducción de Morochito, un largometraje documental sobre la primera medalla olímpica de oro que obtuvo Venezuela gracias al boxeador Morochito Rodríguez. En paralelo la productora C&E está trabajando con varios largometrajes: En su piel, de Valeria Bolívar; Hombre de la gabardina blanca, de Oscar Reyes y Anormales de Inti Torres.

Ilustración en pantalla grande

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Por otra parte, Naranja de Juan Salas nació en 2012 durante el Festival de Cine Venezolano en Mérida. El equipo de la productora 5 Pollo participó en el Maratón Atómico Continental, en la categoría de animación. Tenían tres días para elaborar una pieza de un minuto de duración. Se valieron de unas ilustraciones previas que ya Salas había elaborado en naranja y negro, por esa razón decidieron darle protagonismo a estos colores.

El ritmo y el hilo narrativo de la historia surgieron a partir de las imágenes que iban creando. El personaje principal, Barbas, habita en la cabeza de un gigante e interactúa con él de forma mecánica, a través de estimulos. “Ellos pedían que apareciese un lápiz, a partir de eso empezamos a bocetear ideas. Queríamos que fuera una historia de pelea y de venganza entre los personajes. Trabajamos directamente con un storyboard y a partir de las imágenes, interpretábamos”, comenta Salas.

En esa competencia ganaron el segundo lugar y, con el apoyo del Centro Nacional de Cinematografía, extendieron el cortometraje a tres minutos. Para esta segunda versión incorporaron música original, hecha por Abigaíl Romero, y perfeccionaron varios detalles de algunas ilustraciones. Decidieron trabajar únicamente con las poses principales de los personajes, esto se tradujo en rasgos expresivos y líneas poco limpias.

Salas es egresado de la Escuela de Artes Visuales de Mérida y se ha especializado en el área de animación 2D cuadro a cuadro. Considera que el elemento que se lleva la mayor atención es el movimiento, pues resulta fundamental para dar vida a los personajes. “Hay que saber dibujar y ser creativo para poder crear algo desde cero. Por un lado es difícil porque tienes mucha libertad pero eso también te permite crear historias fantásticas que a su vez tengan importancia”, asevera el director.

En el caso de Naranja la reacción del público fue bastante variada y no siempre favorable. A través de las redes han recibido comentarios de personas que no entienden la trama o quedan desconcertados al final del corto. “El estilo es fuerte y el personaje puede resultar desagradable. No todos entienden la idea de que Barbas está navegando en la cabeza del gigante pero para nosotros ha sido un espacio de aprendizaje”, explica Salas.

El cortometraje recibió el premio Animandino a la Mejor Película de Animación Andina en el Concurso Bienal Franco-Andino de Cine Animado; ganó Mejor Cortometraje de Animación en el Manuel Trujillo Durán y le otorgaron mención especial del jurado en el Festival Valle Vivo y en el Clemente de la Cerda. Así mismo formó parte de la selección oficial en festivales en Perú, Brasil, España, Polonia, Australia, Estados Unidos, Chile, México, Irlanda y Buenos Aires.

Ambas películas permanecerán en las salas de cine durante cuatro semanas y se suman a las 93 obras exhibidas a través de este programa.