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Cine para 2: Entre disfraces de superhéroes y de Drag Queen

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El cine de aventuras siempre contó con personajes adultos que cumplían cierta labor rutinaria en su vida, cuando de golpe, se transformaban -por eventos más grandes que ellos- en seres enérgicos capaces de vencer al mal. Las misiones eran tan importantes, como sus angustias anticipadas, y su grado de madurez iba de la mano de la intensidad de las batallas a enfrentar. Sería uno de los mismos creadores de esos arquetipos para el cómic -Stan Lee- quien diseñara un modelo distinto de personaje; así, dibuja a un joven con problemas típicos de la edad de sus primeros lectores de historieta. Spider-Man, cuando no combate a los malos, es un adolescente cuya transformación personal va de la mano de sus carencias económicas y el desarrollo de sus propios intereses y talentos.

Por otro lado, frente al cine de aventuras, tenemos un documental dirigido por el venezolano Tom Monasterios,  que aborda el tema de los derechos sexuales de las llamadas minorías LGBT, dando una mirada que es, a la vez, el viaje de un latinoamericano en Estados Unidos y un estudio comparativo de religión, amistad, miradas lúdicas y antropología cultural. Hoy, en Cine para 2 conectamos las aventuras con un cable a tierra y les invitamos a darles un ojo.

 

Spider-man, Homecoming (Jon Watts, 2017)

En la jerga de las computadoras y del cine masivo el término Reboot significa “reiniciar”, y esto es lo que trae la película número 16 del universo cinemático de Marvel. La historia la hemos visto infinidad de veces, pero esta vez difiere un múltiples detalles. Todo comienza luego de la famosa batalla de Nueva York, el terrible incidente en donde The Avengers vencen a las fuerzas combinadas de los extraterrestres Chitauri, guiadas hasta la tierra por Loki, el hermano perverso de Thor. Peter Parker, ahora es tutorado en cierta medida por Tony Stark, quien insiste en que puede ser parte de ésta nueva camada de superhéroes, pero con paciencia y trabajo duro. De hecho, gran parte del mensaje subyacente de la película va dirigido al tema de la posibilidad de lograr todo lo que cualquiera pueda proponerse con dedicación y paciencia.

Las escenas postcréditos hacen énfasis en el asunto de nuevo, de boca de Steve Rogers, el Capitán América.  La dirección de Jon Watts juega en distintos niveles con las emociones propias de la edades de paso, cierto tono de terror y tensión y, claro está, mucho humor como ya ha venido desarrollando el universo Marvel por derecho propio. Dos de sus películas anteriores Clown (2014) y Cop Car (2015) son altamente recomendables y en dos géneros distintos. En el resto del elenco Michael Keaton como Vulture y el regreso de Jon Favreu como Happy Hogan convierten la experiencia actoral junto al joven Tom Holland en una experiencia de posturas éticas más allá de un simple divertimento fílmico. Puntuación: 5 sobre 5

LGBT: La experiencia (Tom Monasterios, 2016)

El documental es una pieza audiovisual con un carácter marcadamente descriptivo, casi siempre, en un modo y tono narrativo que hace todo lo posible porque sea la audiencia quien saque sus propias conclusiones. En este caso, el trabajo del venezolano Tom Monasterios cumple con las normas clásicas del género. Eso sí, lo hace con un ritmo poco común que hace que nos interesemos del lado más humano de aquellos que celebran haber encontrado su sexualidad y mostrarla sin culpas ni miedos. Las preguntas nacen de la propia interacción con los entrevistados: ¿se nace homosexual? ¿es un asunto de moldeado familiar o social? ¿la educación forma a los ciudadanos para entender la diversidad de las emociones y las necesidades eróticas adolescentes y adultas?

Asimismo, resulta novedoso para el público latino ver, de primera mano, las estructuradas argumentaciones de religiosos abiertamente homosexuales…o conocer de primera mano cómo es la cotidianidad -y la protección más allá de lo genital- de hombres y mujeres, cuya vida íntima pudo –y puede- ser considerada delito en otras latitudes. Este trabajo es sin duda, una excelente iniciación al tema, y si bien la divulgación nunca es completa y quedan muchas más preguntas por resolver –incluida el tema actual de la inserción de una letra más en las siglas LGBT, es decir, LGBTI- un producto de ésta factura e intencionalidad, hablan muy bien de las posibilidades de diálogo e integración que las sociedades maduras se merecen.  Puntuación: 5 sobre 5.

@ortegabrothers

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