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¿Qué es el presente?

En opinión de Erik Del Bufalo muchos venezolanos se van del país porque sienten que aquí no hay futuro.

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A mediados de noviembre el doctor en Filosofía Erik Del Bufalo, profesor titular de la Universidad Simón Bolívar, dictó su conferencia titulada ¿Qué es el  presente? en el ciclo “Filosofía en la Ciudad”que tiene lugar el Centro Cultural de Chacao. Luego, el 3 de diciembre, conversó personalmente con Esfera Cultural para repasar algunas de las ideas expresadas en esa charla, con la intención de aproximarnos a la comprensión de la circunstancia actual que vivimos los venezolanos, desde su particular perspectiva.

–¿Por qué  hago una conferencia con un título que trata sobre un hecho que presuponemos  sobre entendido?– pregunta Del Bufalo para iniciar su conferencia y responde : “El presente no es algo sobre lo cual nos preguntamos. Los historiadores se preguntan generalmente sobre el pasado, los economistas sobre el futuro y quizás los periodista se preguntan sobre  el presente. Yo, como seguramente muchos de ustedes, estoy perplejo, un poco desconcertado y desde hace algunas semanas o meses no me siento particularmente sabio ni inteligente. No sé dónde estoy parado. Conversando con unos compañeros sobre la situación política, me doy cuenta de que siempre terminamos remontándonos al pasado a cuando derrotaron a Carlos Andrés Pérez , por ejemplo. Por el contrario, algo que pasó en julio de este año, para nosotros ya es pasado. Nuestro presente dura 48 horas y después de una semana se vuelve pasado o se vuelve  la incógnita del futuro y se deshace.

— El problema – explica el profesor – está en confundir el tiempo existencial con el tiempo histórico, y subordinar el tiempo existencial a un tiempo histórico. La vida es corta, la vida es finita, y uno no puede estar esperando que cambie la historia porque la historia no cambia sola, cambia justamente por el esfuerzo del tiempo existencial.

–La idea de esta conferencia –  subraya – es hacerle un llamado a la gente y decirle: El país no perdió los últimos 15-20 años, es tú vida la que se está yendo.

–¿Cómo surge la idea de esta conferencia?

–Por la conjunción de dos focos, un sentido de urgencia política y una meditación sobre mi seminario sobre Henri Bergson y el problema de la evolución y el tiempo. Fue como un cruce. Creo que hay un mal sentido del tiempo en Venezuela. Hay una frase americana ,muy terrible pero  buena :“The time is money”, en otro contexto están las cárceles que es donde los presos pierdan sus vidas. Pero también  hay una especie de ideología y una campaña sostenida que coadyuva a la gente a olvidar su propio tiempo  y a pensar que alguien los va a ayudar o algo va a cambiar gracias a una  una mecánica que está más allá de ellos.

–Entonces la gente se martiriza- explica Del Bufalo–  porque delega su temporalidad a otra temporalidad y se vuelve completamente impotente. El discurso político tanto de la oposición oficial como del chavismo lleva a la impotencia, a la espera vana. Lo que me parece más terrible del proceso venezolano es la laxitud, el manejo que se hace de las fechas sobre la base de una encuestas o intereses financieros, políticos y militares sin importar el tiempo de la gente y sus expectativas.

–¿Qué es el presente?

— Si uno busca la etimología de la palabra presente encuentra que en latín es praesens (estar delante) aquello que está ante el ser. Esa palabra tan humilde encierra en sí misma un superconcepto metafísico como es estar ante el ser. Se llama presente  a aquello que está inmediatamente antes de nuestros ojos, ante nosotros. Los griegos lo van a llamar parossia, y en el lenguaje cristiano tomará la connotación  de estar ante el Señor  justamente en el Apocalipsis o la segunda llegada de Jesús.  Por su parte el filósofo Martin Heidegger estudia la relación el ser y el tiempo y establece que  todo presente implica dos cosas, dos lugares.  Aquello que se manifiesta y un espectador de aquello que se manifiesta.

— El presente – desglosa el profesor Del Bufalo–   depende de la perspectiva o de la visión de alguien a quién se le presenta la cosa. El presente es todo aquello que está ante la vista. Sin embargo, si yo me pongo a leer a Platón o me pongo a leer a La Ilíada, me paso una  semana con ellos porque se presentan ante mí y a lo mejor, captan mi atención mucho más que la noticia de última hora o el  tiroteo que hubo en la esquina, sucesos que pasan a estar en un segundo plano. Quiere decir que el presente es una condición atemporal. Prueba de ello es que en un mismo presente yo puedo tener, a distancia de pocos kilómetros, una ciudad industrial y una comunidad indígena. El presente es una condición atemporal e inclusive, en un sentido más profundo, yo podría estar mirando un Twitter y estar pensando en Platón y este último incide más en mi conciencia más que el mensaje digital.

El presente de Venezuela

— Yo sospecho que uno de los grandes problemas nuestros – discurre el filósofo-  es que el presente nuestro es muy chico, es muy poco, es muy cortico ¿Por qué es muy cortico? ¿porque vivimos en la inmediatez? No. Es porque no le damos sentido a las cosas. Sospecho que nuestro presente está tan poco cargado de conceptos, de sentido y de interpretación, que los eventos que pasan se deshacen prontamente. Por eso a mucha gente le parece que el Plebiscito de 16 de julio, se decidió ahí o que los 135 muertos de hace apenas doce o quince semanas, pertenecen a la historia; al pasado y no al presente.

– La anulación del presente es un problema filosófico pero también práctico. Cuando recortamos  el  presente no encontramos las condiciones necesarias para planear el futuro o para tomar decisiones. Esa fragilidad de nuestro  presente tiene que ver también con nuestra falta de responsabilidad ante lo que tenemos frente a nosotros. Como si yo dejara de poner mi empeño en lo que hago, como si me quedara esperando a Godot, esperando a que llegue la lluvia o que baje el río, llueva café o brote el petróleo. Mi invitación  es a que cada quién haga lo que quiere pero en concordancia con el presente, de tal manera que se disparen acciones que confluyan para que nuestro futuro cambie.

Una vez planteada la condición subjetiva del presente y su atemporalidad, el conferenciasta diserta sobre la actualidad y la potencialidad que involucra, en los siguientes términos.

–Un sinónimo de presente es actualidad  que  significa la conexión de la realidad con un futuro en potencia. Un presente actual y una potencialidad.  Hay un punto del presente en el cual el futuro se manifiesta. El hombre no está completamente dado y a diferencia de una lagartija que vive el mismo día siempre, el hombre es el único que tiene futuro. Los regímenes que se proponen como el  fin último de la historia son profundamente inhumanos porque imponen el credo de ahí no pasa más nada. El totalitarismo más que quitarle la comida, los zapatos o  la vacuna a la gente, le están  quitando el futuro. Por eso mucha gente se va. Muchos emigran  porque la están pasando muy mal, pero otros sienten que su vida no va a ser muy humana porque que aquí no hay futuro.