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El cepillo de Dientes: el absurdo de amar en una sociedad moderna

La obra del dramaturgo chileno Jorge Díaz llega a las tablas de la Sala Virginia Aponte en la Universidad Católica Andrés Bello.

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La agrupación teatral de la Universidad Católica Andrés Bello (Teatro UCAB) inició este lunes 10 de junio su temporada de El cepillo de dientes o Náufragos en el parque de atracciones escrita por Jorge Díaz. Bajo la dirección de Jesús Navas; con las actuaciones de Kate Ramos y Manuel Soteldo esta obra se estará presentando en la Sala Virginia Aponte hasta el domingo 16 de junio. Como parte de su filosofía de enseñar teatro a través de su ejecución, Teatro UCAB presenta esta pieza como el resultado de un proceso experimental. Durante el montaje los actores tuvieron que indagar, explorar y transgredir los límites del teatro para comprender la propuesta escénica del dramaturgo chileno.

El cepillo de dientes o Náufragos en el parque de atracciones se estrenó en 1961; la crítica la considera una de las primeras manifestaciones del Teatro del Absurdo en Chile. La historia gira en torno a un matrimonio burgués que presenta problemas de comunicación, miedo a la soledad, el vacío existencial y el aburrimiento por causa de la costumbre; tópicos característicos de dicha corriente. Durante los dos actos que conforman la pieza, la pareja realiza juegos de roles y fantasías que llevan a cabo como salida del tedio causado por la existencia rutinaria. A través de situaciones aparentemente disparatadas, constantes toques de humor y frases inconexas que parecieran no guardar sentido, Jorge Díaz expone su punto de vista, gracioso, extravagante e ilógico.

«ELLA: ¿A ti no te da vergüenza enamorarte de tu esposa?» Fotografía: Paola Martínez @CatarsisVisual

La manifestación del absurdo está presente, incluso, en la puesta en escena conformada por: un par de columpios, un inodoro, una hamaca, una nevera, un tocadiscos, un reproductor de música y una mesa central. Los elementos en el escenario se sintonizan con un lenguaje desarticulado que permite interrupciones ilógicas de propagandas repetidas a lo largo de la obra. Estas ocasionan momentos cíclicos que evidencian las secuelas de lo alienante de la costumbre, los roles de género impuestos e, incluso, la idealización del amor en una sociedad que teme la soledad. La maestría de Jorge Díaz radica en sumar a dichos rasgos, una ruptura de la cuarta pared con la cual juega e induce diferentes comentarios humorísticos, es decir, los personajes de la obra están conscientes de que son observados.

A través de la risa, las situaciones ilógicas y los juegos meta-teatrales pasa desapercibido cómo la relación de este matrimonio es un juego de poder casi siniestro que se manifiesta mediante la fantasía de matar al cónyuge y los juegos de roles Patrón-Criada. Por medio de la figura del cepillo de dientes, un implemento personal cotidiano, queda en evidencia cómo los personajes, en especial el hombre, tratan de encontrar su lugar en el mundo y su identidad a pesar de ser una pareja. A medida que avanza la historia se consolida la tragedia burlesca de estar atrapados en un matrimonio rutinario y aburrido que, sin embargo, es preferible a la soledad y a la falta de amor. Llevar a cabo sus fantasías es la solución a sus problemas de comunicación que se acrecientan por el avance de la tecnología y el ruido de los artefactos modernos como el reproductor de música y el tocadiscos.

«Él es el futuro para la mujer independiente, sí, pero solo a través de oficios absurdos tales como el control mental, recuerdo hormonal, inglés al tacto, entre otros» Fotografía: Paola Martínez @CatarsisVisual

Este matrimonio es náufrago de un parque de atracciones, de un consumismo vacío representado mediante los objetos de Mickey y Minnie con los cuales juegan a lo largo de la pieza. El miedo del hombre a la soledad, al vacío existencial, se soluciona en la historia, mediante la adquisición de objetos que conocen por las propagandas repetitivas, lo cual es un reflejo del individuo moderno y el absurdo de una vida sin sentido. El sistema de convivencia entre ambos, no solo representa su comportamiento individual y familiar o de  pareja sino que, además representan en menor escala, el de la sociedad en general. La estructura racional interna de la obra es diferente a lo convencional, a lo lógico preestablecido, de ella emerge una realidad oculta que revela aspectos del modo de vida actual y permite al espectador cuestionar su propia forma de ser y  actuar.

«ELLA: ¡El día ha sido maravilloso! ÉL: Sí, pero ya no queda nada de nuestro parque de atracciones. ELLA: solamente hasta mañana en que inventaremos otro». Fotografía: Paola Martínez @CatarsisVisual

El cepillo de dientes o Náufragos en el parque de atracciones utiliza situaciones aparentemente ilógicas, el lenguaje desarticulado, las frases inconexas y, sobre todo, el humor para representar la realidad disparatada en la que consiste la vida diaria. Los personajes, en medio de su juego de poder y lucha en contra del tedio existencial, demuestran lo absurdo de amar a alguien durante una época en que mientras más tecnología tiene, menos se comunica; en una sociedad moderna que idealiza el amor y teme a la soledad porque ella expresa el vacío de la existencia al que se expone.