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En 2017 el teatro no bajó el telón pese a las dificultades

Propuestas teatrales en las que resaltan temáticas como la política, la vejez, la diáspora y el bullying, tomaron las tablas de los teatros caraqueños

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Las artes escénicas, como forma de evocación y representación espiritual, han acompañado al ser humano desde  el inicio de las civilizaciones. Las piezas que cobran vida en las tablas tienen la capacidad de conectar al público con historias, pero también con la magia de un espectáculo que es capaz de abstraer a los espectadores.

2017 fue un año convulso en Venezuela, sin embargo, ni la crisis económica y social que atraviesa el país, ni el lamentable cierre de la sede del Grupo Actoral 80, impidieron que el teatro caraqueño levantara su telón y presentara al público espectáculos de gran calidad. En Esfera Cultural recopilamos, sin orden específico, las 10 obras teatrales más destacadas del año, luego de someter las piezas a la consideración del director Rafael Barazarte.

El día que me quieras

Para el director, Héctor Manrique, El día que me quieras, es una obra que conecta, que molesta al hombre de izquierda porque es una pieza sobre el fracaso. Original de José Ignacio Cabrujas, llega este año a las tablas con la participación del Grupo Actoral 80. La obra recrea la última visita a Caracas del reconocido cantante Carlos Gardel (interpretado por Sócrates Serrano). Todo en un escenario político sobre el fracaso de la Unión Soviética, la caída del Muro de Berlín y el ascenso de Stalin al poder, mientras el público venezolano se paralizaba por la llegada de aquél argentino de voz melodiosa capaz de cautivar a cualquiera.

Escena de la pieza El día que me quieras. A la izquierda Pío Tamayo ( Héctor Manrique) a la derecha Gardel (Sócrates Serrano). Foto: Sergio Gómez.

La Catira del General

El espectador, en su encuentro con La Catira del General, recuerda incluso aquello que no ha vivido en carne propia pero que está escrito en libros de historia y se repite en los cuentos de abuelos y bisabuelos. La obra refleja nuestra historia político-social como si se tratara de una secuencia de imágenes vistas por el público en un espejo retrovisor. El actor, Juan Carlos Ogando, personifica a un  Marcos Pérez Jiménez que se considera inocente de sus desmanes por lo que justifica cualquier horror cometido diciendo “es que no me dejan gobernar en paz”. Es así como Javier Vidal, escritor y director de la pieza trae un montaje que cierra su llamada “Trilogía del Poder” iniciada en el año 2011 con la obra Diógenes y las Camisas Voladoras y seguida por Compadres en el año 2013.

Escena de La catira del general. Foto: Samuel Hurtado.

Rojo

Rojo es una obra original del guionista John Logan, y adaptada para Venezuela por el director Daniel Dannery. La historia de la pieza se centra en los últimos años de carrera del artista letón Mark Rothko (interpretado por Basilio Álvarez), época en la que su obra pictórica abandonaba poco a poco los colores vibrantes para darle paso a la paleta de colores tierra: ocres, marrones, rojo oscuro. Eventualmente llega al negro que, según el propio pintor, terminaría por tragarse todos los colores. Los personajes están envueltos en el bullicio del Manhattan neoyorkino, y la acción se desarrolla durante la creación de los murales Seagram, mientras Rothko despotrica vehementemente contra el Pop Art mientras se ufana de haber pisoteado el cubismo, todo a ritmo de Mozart.

Escena de la obra “Rojo”. Foto: Nicola Rosso.

 La Foto

La pieza cuenta la historia de dos personas que fueron novios en la adolescencia y, después de muchos años, se encuentran a través del Facebook y comienzan a revivir la relación. Denis (interpretado por Héctor Manrique)  tiene 50 años, está casado y tiene un hijo adolescente. Laura (Martha Estrada) es  soltera, y tiene una hija, Kelly. La trama comienza cuando ella, en un afán de provocar a Denis para que él le proponga verse en persona, le envía una foto desnuda, generando un enorme caos que marcará para siempre sus vidas y hará virales sus tragedias personales. Original del dramaturgo venezolano Gustavo Ott, y bajo la dirección de Manrique, La Foto pone sobre la mesa los estragos del uso inadecuado de las redes sociales, y el cuestionamiento filosófico sobre quiénes somos y lo que  hace el tiempo con nosotros.  La obra fue galardonada con el primer lugar del I Concurso de Dramaturgia Trasnocho.

Escena de la pieza “La Foto”.

El Loco y La Camisa

Es una pieza de teatro con aires de culebrón latinoamericano, pero más cercano al análisis profundo de los estereotipos que han marcado por décadas a las naciones del cono surEl loco y la camisa es una obra que realza la realidad de las mentiras y que versa sobre el maltrato al que es o piensa diferente. Bajo la dirección de la también actriz, Diana Volpe, la pieza mezcla el humor negro con el drama. El loco y la camisa es una producción de La Caja de Fósforos y Hebu Teatro, que cuenta con Haydee FaverolaGabriel Agüero-MariñoRossana HernándezDjamil Jassir y Elvis Chaveinte en las actuaciones.

Escena de El loco y la camisa.

Nos vemos el miércoles

La pieza, original de Gerardo Blanco, y dirigida por Carolina Rodríguez Gómez, muestra un retrato claro: un grupo de ancianas se reúne para tomar el té y hablar de, entre otras cosas, sexo. De la manera más natural y humana posible. Una de ellas incluso, con un cigarro de marihuana en los labios. La comedia de humor verde apela entonces a tratar con la naturalidad más cotidiana los temas más simples de nuestra sexualidad a través del recuerdo, las experiencias pícaras de la vida, y los anhelos presentes. Nos vemos el miércoles cuenta con las magistrales interpretaciones  de las tres primeras actrices: Marisol MatheusChelo Rodríguez y Martha Track,  que personifican a tres amigas que se reúnen todos los miércoles para contarse las anécdotas más calientes de su juventud.  La obra obtuvo la mejor taquilla 2017 del Espacio Plural del Trasnocho Cultural, con un total de 1.830 espectadores.

Escena de Nos vemos el miércoles. Foto: Daniel Dannery.

 1984 La obra

La obra, que se presentó este año en el Trasnocho Cultural, está inspirada en la novela de George Orwell, y adaptada por el director Aníbal Cova. Su otro director Abel García, junto al equipo de creadores y actores, hacen lo posible al apegarse incluso al género orwelliano y su construcción del poder a través de la figura  omnipresente de El gran hermano. Desde cierta austeridad, en cuanto a efectismos se refiere, mantiene la verosimilitud de su historia a través de las interpretaciones, en las que sus protagonistas, encarnados por Elvis Chaveinte y María Alesia Machado, asumen el drama de ser engañados y manipulados, durante un poco más de dos horas, con compromiso, entrega y talento.

Escena de 1984 La Obra. Foto: Daniel Dannery.

Comegato

La pieza tiene un ritmo vertiginoso donde el tiempo transcurre hacia atrás. Original del  dramaturgo Gustavo Ott, Comegato regresa a la palestra teatral, esta vez bajo la dirección de Rafael Barazarte, en los espacios del Centro Cultural Chacao. Este último sitúa a sus personajes en un bar de apuestas que, al ritmo salsero de las canciones de Lavoe, las carreras de caballos y el sabor a cerveza, relataran sus miserias. Comegato construye el imaginario de un matrimonio en debacle y la llegada de un personaje del pasado junto a una propuesta, que podría cambiar el rumbo de sus monótonas vidas. David –ex militar, dado de baja por formar parte de una insurrección- es el dueño del bar y está obsesionado con las apuestas y las carreras de caballos. Su esposa, Natalia, es una mujer histérica, maltratada e impulsiva cuya relación con su marido es un periódico de ayer. Pero cuando en la barra se encuentra con el otrora amor de su vida, Rubén, todo se complica.

Escena de Comegato. Foto: Edisson Urgiles.

 Los Náufragos

Los Náufragos es la historia, en tono de comedia, de dos amigos que, perdidos, terminan encontrándose. Lo hacen entre la picardía y cierta inocencia porque en ellos, a pesar de la situación que atraviesan, está la necesidad de volver a comenzar ya habiendo puesto los errores sobre la mesa. El naufragio, entonces, se presenta como una excusa que ambos aprovechan para rememorar sus vidas, buscando eludir el sometimiento de sus principales “angustias”, en medio de una fuga forzada. Bajo la dirección de Yorbi Bastidas, la pieza se presentó en la sala Anna Julia Rojas en Bellas Artes.

Escena de Los Náufragos. Foto: Daniel Dannery.

Mi hijo solo camina un poco más lento

El encuentro con el otro es el tema principal de la obra de teatro Mi hijo solo camina un poco más lento, del dramaturgo croata Ivor Martinic. Fue escrita en 2010 y ha sido traducida a 20 idiomas. Esta pieza llega al Trasnocho Cultural de la mano del grupo Deus Ex Machina, bajo la dirección de Rossana Hernández, quien afirma que el texto “nos reconcilia con el hecho de ser humano, de ser persona”. Logra conectar a los espectadores con la fragilidad y la vulnerabilidad que nos caracteriza como individuos.

Escena de Mi hijo solo camina un poco más lento. Foto: Alberto Gulin.