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El erotismo de Beto Gutiérrez: del Salón de Jóvenes con FIA a D´Museo

“El artista tiene que hablar. Ya sea crítica a la sociedad, crítica a sí mismo, crítica a la familia o crítica a los sistemas”

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Caracas es siempre una ciudad de sorpresas. En el medio del caos y de la incertidumbre, si se está atento, se puede ser testigo y protagonista de encuentros y miradas afortunadas. En un día gris, de calles inundadas, alcantarilladas levantadas y carros atrapados en filas interminables, donde los motorizados son los únicos capaces de movilizarse a la velocidad que exige la ciudad, Beto Gutiérrez fue al Centro de Arte Los Galpones. Tenía en mente corregir detalles de la exposición que acababa de inaugurar en la Galería D´Museo y fue allí donde, sin planificarlo, se dio el encuentro que dio pie a esta entrevista.

Beto Gutiérrez, fotógrafo y artista visual de 38 años, entró a eso de las 3 de la tarde a la sala. Su muestra, Las formas del fuego, en conjunto con Sísmico, de Eduardo Vargas Rico conforman la exposición La Incertidumbre de la mirada que está en ese espacio. Ambos, fueron ganadores del decimoactavo Salón de Jóvenes con FIA (Feria Iberoamericana de Arte) de 2015.

La FIA Caracas es la feria de arte contemporáneo con mayor antigüedad en América Latina. 24 años sucesivos se interrumpieron en el 2015 porque la situación país no lo permitió, según cuenta una de sus fundadoras Magdalena Arria. Sin embargo, el Salón Jóvenes con FIA no se detuvo y el esfuerzo de sus organizadores dio su frutos este año en el que el zuliano Jhonatan Lara se llevó el primer puesto.

“Es un hecho fundamental para la proyección de los valores emergentes del país”, según opinan los impulsores de este espacio. Este 2016, la décimonovena edición se ejecutó en noviembre y por primera vez en un museo. Fue en el Museo de Arte contemporáneo del Zulia (Maczul) .

Formas de fuego

De mirada fija y profunda, tez blanca y personalidad serena, abrió la puerta y saludó en voz baja y actitud diligente. Estaba preocupado porque quería cambiar un video-beam por un televisor que pudiera mostrar mejor una de sus piezas.

Luego de 5 años sin pisar Venezuela esta exposición le significó un reencuentro con su patria, pero también le despertó muchísimos sentimientos.

“Comencé a hacer fotografía en el 97, hace casi 20 años. Fue en una escuela que ya no existe llamada Imagomundi que quedaba en Chuao y de ahí seguí en la Organización Nelson Garrido donde estuve desde 2004 hasta que me fui de Venezuela en 2011. Luego de cumplir varios años de fotógrafo, él (Nelson Garrido) se convirtió en mi mentor, me comenzó a guiar, porque yo tenía la práctica, pero me faltaba darle contenido a mis fotografías”, relata sobre su formación.

“Esta exposición tiene muchas capas de lectura. Las formas de Fuego fue el nombre que le di para agruparla, que es el título del último poemario de Ramos Sucre, conocido poeta venezolano de principios del siglo XX. Es una serie de 4 obras: Fe de errata, Luz líquida, Los muertos y La untada, que fue la que ganó el premio”, dice Gutiérrez sobre su reciente muestra.

En su concepción, todas hablan sobre el proceso creativo, pero  Fe de errata más que cualquiera. “Es un trabajo que se me ocurrió a partir de una serigrafía que hice hace tres años. Nunca había hecho serigrafía y lo hice a distancia, se creó acá y yo la coordinaba desde Buenos Aires. El resultado no me gustó mucho porque era un trabajo anterior mío que ya había copiado en papel y tela, pero a partir de ahí se me ocurrió hacer esto audiovisual”, indica el artista.

–La serigrafía usa solo cuatro colores así que hice una serie fotográfica de cuatro velas que iban derritiéndose e incendiaban una pila de papel en blanco, haciendo un poco la metáfora de mi impresión del proceso creativo — explica Gutiérrez y aclara– Acá hay tres obras. Una pila de papel en blanco, una pila de una pila, un homenaje a un artista que a mí me gusta mucho llamado Félix González Torres, el video y luego termine haciendo una serigrafía sobre ese proceso con el mismo serigrafista con el que había trabajado antes. Agustin Villazana del Taga (Taller de artes gráficas).

Fe de Errata BN
Fe de Errata BN
Fe de Errata RGB
Fe de Errata RGB
Fe de errata CMYK
Fe de errata CMYK

Las otras dos, Luz líquida y Los muertos, tienen que ver con un viaje a Sorte que hizo el artista antes de mudarse a la Argentina. “Nunca había ido y me impactó mucho que, en el monte, por los trabajos de santería, pegan velas junto a los santos y se derriten haciendo ríos de colores en las laderas de las montañas“, refiere sobre el trabajo.

De acuerdo con su explicación: ambas obras poseen una fuerte carga homoerótica que es característica de su trabajo. “No siempre lo hago, pero sí hablo sobre la homosexualidad, todo el tema de las minorías sexuales. También aparece un poco el tema político y la violencia, pero es más personal. Trato hablar de muchas cosas, pero siempre a través de mí”, añade.

Los Muertos
Los Muertos
"Luz liquida"
“Luz liquida”

-¿Cree que la sociedad y la crítica es más importante en el arte que la forma?

–Yo creo que si el artista no tiene libertad de hablar sobre lo que le mueve es grave. El artista tiene que hablar. Ya sea crítica a la sociedad, crítica a sí mismo, crítica a la familia o crítica a los sistemas, que es una cosa que a mí me interesa mucho, para así despertar de letargos y de cosas impuestas por un montón de patrones, tanto familiares como sociales, educativos…

A mí irme de Venezuela me hizo ver una serie de cosas que no veía estando acá. Ahora puedo abstraerme un poco y verlo desde afuera, darme cuenta de que todos mis temas, estética y lo que soy, viene de acá. Ahora puedo crear desde otro lugar con mis pensamientos y aprendizaje de donde soy.

Y por la crítica, a medida que me he hecho mayor, me interesa mucho hablar de la discriminación hacia la comunidad LGBT, comunidad de la que formo parte y de la que sufrí muchísima discriminación desde niño en Venezuela y que siento que aún estamos muy lejos de lograr una normalización de las minorías sexuales.

En Argentina tienen muchos años luchando por los derechos de las minorías y he luchado mucho como activista allá.

– ¿Pero la crítica va a la comunidad LGBT en Venezuela?

–Totalmente y no me di cuenta hasta que vi cómo era la lucha en otros países. Te hablo de Argentina, donde se lucha bastante a nivel social. He trabajado mucho con la comunidad transexual. Aquí estamos a años luz de lograrlo, con un gobierno que es socialista y pregona inclusión, pero ha sido el más homofóbico de todos.

– ¿Podría decirse que estar fuera de Venezuela lo nutre como artista, lo alimenta?

Mi mayor nutrición viene de acá, al hablar con mis amigos y familia. Pero me dio una distancia que yo antes no tenía, me hizo tener conciencia de cosas, abstraerme. Ver desde afuera te cambia, estas obras yo no las hubiese hecho hace 6 años.

La untada, que fue el video que ganó, lo hice por una imagen que rodó por las redes y decía que vendían la untada de desodorante por 20 bolívares. Yo vi eso y se disparó de inmediatamente: quería hacer una fila de hombres. A esto me refiero con que mis trabajos tienen muchas capas de entendimiento, yo armo la forma, pero le voy dando contenido de cosas que me interesan.

Con esa idea cree un video arte que habla de la situación política y social de un país en un determinado periodo histórico, pero también hice una película porno privada según algo que me gusta: las axilas.

Me gusta jugar con eso y a medida que me hago viejo pierdo más el miedo a hacer lo que hago. No me importa si soy un buen o mal artista, me atrevo a hacer más cosas.

La untada
La untada

– ¿Ha exhibido sus trabajos en Argentina?

–La untada la mostré en un circuito muy chico. En ese momento y dando clases (de fotografía y arte) me di cuenta de que cuando uno crea, lo hace también para un cierto público. Esta obra es para Venezuela, es para mí.

Tengo hermanos, primos y amigos que jamás compartirían el desodorante porque les de asco y es algo culturalmente fuerte. Pero a mí me encanta, es algo casi erótico. La estética de la cola, que es algo muy de esta época y también la pueden tener otros países como Cuba, largas colas para obtener algo. Me interesa esa estética. La gente allá lo ve por otro lado, le parece cómico, les gusta, pero no es el mismo el resultado.

– ¿A quién quiere llegar con su obra en Venezuela?

Yo creo que el arte llega a quien tenga que llegar, pero hay unos códigos del arte que son para circuito muy cerrado. El arte contemporáneo es para un círculo muy pequeño, incluso en lo socioeconómico y de esa restricción no hay que ser ingenuo, no es algo masivo.

Beto Gutierrez Beto Gutierrez

Fotos: Armando Andrés González