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Europa y América Latina están incomunicadas

El catedrático italiano Danilo Manera participó en la Feria del Libro del Oeste y, en una pausa de sus actividades, concedió esta entrevista exclusiva a Esfera Cultural

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Danilo Manera es profesor de literatura española contemporánea en la Universidad de Milán, narrador, ensayista,crítico literario y cronista de viajes. Esencialmente es un embajador cultural que le dedica su vida a difundir por el mundo las letras de Europa, América Latina y África, por medio de conferencias, traducciones, ensayos y cientos de publicaciones.

En este sentido, su curriculum es impresionante y pasa por antologías o recopilaciones, así como traducciones de obras al italiano de autores españoles, ecuatorianos, colombianos, dominicanos y cubanos; colecciones de cuentos canarios o vascos; sus propias ediciones; su interacción con la literatura africana y  participación en numerosas ferias del libro; entre otras actividades.

El catedrático estuvo en Caracas, precisamente, como invitado especial en II Feria del Libro del Oeste de Caracas que se clausura este domingo 3 de diciembre en la sede de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) y fue patrocinada por las Embajadas de Italia, Polonia y Argentina junto a un grupo de editoriales, distribuidoras y la propia casa de estudios. Manera le concedió 25 minutos de entrevista a Esfera Cultural en un jardín de la universidad, antes de participar como ponente en una conferencia sobre la influencia de la literatura italiana en la venezolana.

— Este país  posee indicadores alarmantes en el área de salud como el incremento de la desnutrición,  brotes de difteria y malaria, junto a la dificultad colectiva por adquirir alimentos y medicinas, la inseguridad personal y la inflación indetenible aunada a la percepción  de tener un gobierno incapaz de resolver los problemas y corrupto. Muchísimas personas abandonan el país. Sin embargo, pude comprobar que el deseo de emigrar hacia un mejor destino, prolifera incluso en un país tan opulento como lo es Italia ¿Cómo lo explica?

–Son dos cosas muy distintas. La situación de Venezuela es una situación límite, excepcional, solo se puede comparar con la cubana, ni siquiera con la de Nicaragua o Bolivia. Es una situación absolutamente dramática. La escasez de alimentos, medicamentos, la deficiente atención sanitaria conforman una situación de crisis humanitaria que no es  reconocida por el Gobierno, cuyos voceros aseguran que Venezuela tiene todo lo que necesita.

Danilo Manera es profesor de literatura española contemporànea en la Universidad de Milán, narrador, traductor de varios idiomas, ensayista, crítico literario y asesor de editoriales Foto: Edisson Urgiles

– En el contexto de esta universidad– continúa el profesor Manera –encontramos una  situación  bastante grave porque los profesores están desanimados; los que pudieron salir ya se han ido. Leí que 30 mil médicos abandonaron el país, algunos recién graduados y otros ya asentados en su profesión. Ésta es una pérdida que no le hace ningún bien al sistema sanitario nacional. Hablando con los jóvenes la mayoría quiere estudiar en el extranjero o posiblemente irse al culminar sus estudios. Y ciertamente, los jóvenes también quieren irse de Italia; ahí el problema es que no se están creando posibilidades para la las nuevas generaciones y sólo las más antiguas disfrutan algunos privilegios.

— Nos está haciendo falta –prosigue el investigador– el coraje que la política italiana actual no tiene y también hay que tener en cuenta que Italia es un país sitiado por la amenaza de las migraciones africanas y del terrorismo islámico.  Sin embargo, cuando descubro que mis estudiantes están descorazonados o cuando comparo su desazón con la de los estudiantes venezolanos digo que tienen poca razón, que deberían ser  más alegres en el sentido espiritual del término, más creativos, más proactivos y menos propensos a la resignación.

Manera sintetiza algunas causas de la crisis que sufre América Latina, un continente que tiene mucho que enseñar  y aportar pero que tiene el drama del caudillismo mesiánico, una fórmula política donde se junta el populismo, con el mal manejo del dinero; y el poder, que cuando se tiene por tiempo prolongado, corrompe.

–En su opinión ¿Por qué los países europeos no intervienen activamente en paliar una crisis como la venezolana?

— Bueno, en Europa hay relativamente poco interés por América Latina. Yo lucho contra todo esto desde hace treinta años. Hay momentos peores y otros mejores. Hay algunos Estados que reciben la atención que merecen y otros no, pero apartando la política y hablando de la literatura y el pensamiento, es muy escaso el intercambio cultural entre América Latina y Europa  de no ser una moda como el realismo mágico.

— Es muy poco lo que se ha traducido de la literatura venezolana. Hay libros clásicos novelas y poesía pero se desconoce lo que se produce en materia de ensayos. Pareciera que hay un estigma que mantiene a los pensadores más ocultos que a los artistas y creadores. Es una lástima porque aquí hay unos pensadores extraordinarios que pueden ser muy útiles para ayudarnos a entender nuestro presente.

“Me da vergüenza decir que tenemos una crisis en Italia”, dice Danilo Manera Foto: Edisson Urgiles

— Me produce mucha tristeza la situación de Venezuela – admite el entrevistado– me da vergüenza decir que tenemos una crisis en Italia. Me duele el abandono sin retorno que esta situación significa para muchos venezolanos. Hemos hechos un pequeño gesto de solidaridad con nuestra participación en esta Feria del Libro, pero uno quisiera comprometer a la Cruz Roja o a Cáritas para que trajeran una ayuda masiva.

–El problema que yo veo – profundiza Manera- es que una situación como ésta no se resuelve con un cambio de Gobierno. Lo digo porque, por ejemplo, Caracas cumple 450 años. La ciudad está derruida, presenta signos indiscutibles de abandono, de falta de mantenimiento, la modernidad se truncó. De ser una ciudad que estaba en la vanguardia del urbanismo, de la arquitectura, exactamente en los años 50, desfachadamente moderna; de ser  una ciudad que miraba al futuro, se le está quitando lo más importante que es el futuro.

El narrador e investigador, recuerda que Chávez tuvo muy buena prensa al comienzo de su primer mandato. “Al expresidente le recibieron como un héroe en Italia los sindicatos, los jóvenes de izquierda, es decir, parecía una opción interesante para todo el continente. Luego perdimos la  conexión y no hemos sabido lo que ha pasado en los últimos  20 años y ahora vemos que en los  últimos tres años Venezuela está tocando el fondo del abismo”, destaca Manera.

El abismo del celular

— ¿Qué lee el italiano?
–Los italianos leen cada vez menos. Muchas ediciones pasaron a digital, que tampoco se lee.  Los lectores se interesan por fenómenos internacionales, por los best sellers de autores promocionados por sus agencias o las ferias de libros internacionales. La literatura ya no está en primer plano, los jóvenes se ocupan de tecnología, de viajes, a lo sumo, lecturas obligada. La comedia para reír y olvidar los problemas, el intimismo y la cotidianidad son algunas tendencias en la narrativa actual. En contradicción con la disminución de la lectoría hay un incremento de escritores y poetas que publican su libros por su cuenta pero la venta de los libros es reducida.

–La razón–explica el también asesor y editor de libros — es que  los jóvenes viven  en el abismo del celular y se ha perdido el  hábito cultural de la lectura.

— ¿Por qué incursionó en el género de libros de viajes?
— Porque hay muchísima información sobre viajes pero siempre superficial, siempre la misma. Entonces quise ir mucho más a fondo, viajando a Amazonía, a Cuba y España realidades que conozco muy bien con la idea de compartir mis experiencias con los lectores de muchos lugares.

—¿Cómo definiría su estilo?

–Mi estilo es el de especialista. Primero debo conocer bien el idioma, tener muchos referentes reales, no viajar con otros italianos sino viajar solo, viajar con varios medios de transporte. Empleo apuntes gráficos para mi escritura. Evidentemente, no voy a  dedicar 20 páginas a un museo que tiene su catálogo online, no tendría sentido, puede que de un museo interese una obra porque es el símbolo de un fenómeno más general. La escritura de viaje no equivale al reportaje y mucho menos al artículo de una revista de viajes que es para vender un hotel o vender una playa  donde todo es maravilloso. Lo que hay que descubrir es mucho más, de lo que proporciona el turismo.