Inicio»Música»Gustavo Dudamel al presidente Maduro: ¡Ya basta!

Gustavo Dudamel al presidente Maduro: ¡Ya basta!

Hace pocos días se había pronunciado en contra de la violencia y represión

1
Compartido
Pinterest URL Google+
La muerte del joven músico, Armando Cañizales, fue la nota que quebró el vaso. El reconocido director de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, de la Sinfónica de Gotemburgo y de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, Gustavo Dudamel, publicó en sus redes sociales un mensaje titulado Levanto mi voz, a través del cual pide al Gobierno nacional “que se rectifique y escuche la voz del pueblo venezolano”. Un fondo negro y el nombre del joven en blanco sobre él, acompañaban el comunicado.
Dudamel cuestionó el carácter democrático de las recientes decisiones sobre el futuro del país y aseguró: “La democracia no puede estar construida a la medida de un gobierno particular porque dejaría de ser democracia. El ejercicio democrático implica escuchar la voz de la mayoría, como baluarte último de la verdad social. Ninguna ideología puede ir más allá del bien común”. Muchos usuarios de las redes habían criticado su silencio.
El barquisimetano alertó sobre el repunte de la violencia en este contexto y reflexionó: “Los tiempos no pueden estar marcados por la sangre de nuestra gente”. La carta completa, tomada de su cuenta en Facebook , a continuación:
Levanto mi voz
Mi vida entera la he dedicado a la música y al arte como forma de transformar las sociedades. Levanto mi voz en contra de la violencia y la represión. Nada puede justificar el derramamiento de sangre. Ya basta de desatender el justo clamor de un pueblo sofocado por una intolerable crisis. Históricamente el pueblo venezolano ha sido un pueblo luchador pero jamás violento.
Para que la democracia sea sana debe haber respeto y entendimiento verdadero. La democracia no puede estar construida a la medida de un gobierno particular porque dejaría de ser democracia. El ejercicio democrático implica escuchar la voz de la mayoría, como baluarte último de la verdad social. Ninguna ideología puede ir más allá del bien común. La política se debe hacer desde la consciencia y en el más absoluto respeto a la constitucionalidad, adaptándose a una sociedad joven que, como la venezolana, tiene el derecho a reinventarse y rehacerse en el sano e inobjetable contrapeso democrático.
Los venezolanos están desesperados por su derecho inalienable al bienestar y a la satisfacción de sus más básicas necesidades. Las únicas armas que se le puede entregar a un pueblo son las herramientas para forjar su porvenir: instrumentos musicales, pinceles, libros; en fin, los más altos valores del espíritu humano: el bien, la verdad y la belleza.
Hago un llamado urgente al Presidente de la República y al gobierno nacional a que se rectifique y escuche la voz del pueblo venezolano. Los tiempos no pueden estar marcados por la sangre de nuestra gente. Debemos a nuestros jóvenes un mundo esperanzador, un país en el que se pueda caminar libremente en el disentimiento, en el respeto, en la tolerancia, en el diálogo y en el que los sueños tengan cabida para construir la Venezuela que todos anhelamos.
Es el momento de escuchar a la gente: Ya basta.
Comentarios