Inicio»Columna»Historia venezolana para llevar

Historia venezolana para llevar

"Historia portátil" de Diego Bautista Urbaneja (Caracas: Fundación Bancaribe, 2016), es la documentación de interesantes y curiosas anécdotas que forman parte de la historia de Venezuela

1
Compartido
Pinterest URL Google+

El programa de radio Historia portátil que se transmite por RCR (una de las emisoras más antiguas del país) llega al papel. En un detallado y riguroso trabajo, se trasladan 235 micros al formato físico del libro, conservando la mística de la sección radial y las más interesantes anécdotas de la historia venezolana que allí se han expuesto.

Sin dejar de lado el carácter investigativo que lo sustenta, el autor (que también dirige y produce el programa homónimo de radio) le da un tratamiento amable al lenguaje, aliviando así la carga académica que pudiera alejar a lectores no especializados.

Diego Bautista Urbaneja, reconocido historiador, abogado y politólogo de una vasta carrera intelectual, es el responsable. Fundador de la Cátedra de Historia de las Ideas Políticas Modernas en la Escuela de Estudios Políticos de la UCV, y autor de diversas obras que tienen como objetivo el estudio del pasado.

En cuanto a los temas, el espectro es amplio: se aborda la historia de nuestro país con hechos peculiares que emergen de la economía, la política, y las costumbres sociales del pasado que siguen construyendo el presente.

Entre los fascinantes relatos de la historia venezolana que aquí se publican, llamaron poderosamente mi atención las siguientes:

En Los libros de la Colonia (p.4), se cuenta sobre la investigación realizada por el historiador y cronista Ildefonso Leal (1932-2015), acerca del método de difusión de las obras literarias llegadas a Venezuela entre los años 1700 y 1760. Uno de los tratamientos  para realizar la divulgación de la cultura literaria eran las festividades, espectáculos de libre acceso con interpretaciones teatrales de las obras escritas. Las obras de Calderón de la Barca fueron las más populares, aunque existen registros de representaciones basadas en las piezas de Francisco de Villegas, Agustín Moreto, Lope de Vega y Juan de Matos Fragoso.

Luego, en El manual de Carreño (p.134) se cuenta sobre el éxito de uno de los libros más vendidos e influyentes de toda la historia venezolana: el Manual de urbanidad y de buenas maneras escrito por Manuel Antonio Carreño, publicado en 1854. Sin ser una novedad (ya existían otros libros sobre buenos modales, etiqueta y protocolo) el libro fue algo especial. A diferencia de otros textos que plantaban una férrea resistencia a toda innovación, el distintivo manual le abrió los brazos a la modernidad, moldeando a la sociedad caraqueña dentro de los nuevos patrones de civilidad.

La mayor patraña de nuestra historia (p.197) narra la treta de la que se vale el dictador Juan Vicente Gómez para prolongar su mandato cuando aún no era dueño absoluto del país. En el año 1914 está por vencer el período de sus funciones como Presidente de la República, la constitución del momento no le permite optar por la reelección. Haciendo uso de sus influencias busca en los consejos de sus colaboradores la forma de suspender la aplicación de la carta magna, entonces se les ocurre algo brillante: inventar una invasión. Anuncian que la paz de la Republica se encuentra en peligro bajo la amenaza de un movimiento armado encabezado por Cipriano Castro (el primer presidente de facto de nuestra historia, que pierde el poder al ser objeto de un golpe de estado realizado por Juan Vicente Gómez). Cipriano, para el momento de la artimaña, se encuentra en la isla de Trinidad. Sin estar enterado, se convierte en el epicentro de extraordinarios hechos. Nunca se dispara una bala, mucho menos se moviliza a las tropas, pero el caos impuesto le permite al ambicioso Gómez detener la elección de un nuevo gobernante. La ruptura del orden político prepara el escenario para el resurgimiento de una nueva República y en consecuencia la elaboración de otra constitución, que sin dudas (así lo demuestra la historia) va a favorecer la reelección indefinida.

Diego Bautista Urbaneja con Historia portátil, nos revela el país que prolonga su pasado viviendo un presente utópico.

Diego Bautista Urbaneja Foto: Universidad Monteávila