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Joaquín Ibáñez Montoya: En la reconciliación no puede haber olvido

El profesor emérito de la Universidad Politécnica de Madrid ofreció la conferencia “Patrimonio Cultural, Universidad y Cooperación al Desarrollo”, en el marco de la I Jornadas Internacionales sobre Gestión y Políticas Culturales para la Cooperación al Desarrollo "invitado por la Fundación Cultura Chacao, la Embajada de España y otras instituciones

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Las palabras de presentación del profesor Joaquín Ibáñez , situaron a una nutrida audiencia que asistió a la jornada del primer día en el Teatro Chacao. El asunto: la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas, establecida en 2015, que constituyó el marco del evento que se llevó a cabo en Caracas con los siguientes postulados: un mundo sin pobreza ni hambre, salud y bienestar, igualdad de género, agua limpia y saneamiento, energía asequible y no contaminante, trabajo decente – bien remunerado- y crecimiento económico; industria, innovación e infraestructura; reducción de las desigualdades; producción y consumo responsables; acción por el clima, vida submarina; vida de ecosistemas terrestres; paz, justicia e instituciones sólidas; alianzas para conseguir los objetivos. Utopías que lucen inalcanzables pero que son el motor de la proyección a futuro que persiguen las agendas de los organismos internacionales para procurar un mundo menos desigual. Una palabra clave, sobre expuesta y a la vez vaciada de significado desde las tesis desarrollistas de los años 60: desarrollo.

–No comparto esos criterios de países subdesarrollados o en vías de desarrollo Todos los países están en vías de desarrollo–dice el profesor y arquitecto Ibañez Montoya.

Su objeto de estudio, al cual le ha dedicado su larga trayectoria académica: patrimonio y educación.

Al abordar el tema comenzó por separar la paja del trigo. Patrimonio Cultural es todo espacio construido o habitado. Incluye al patrimonio natural al que aludió un oyente que expuso la preocupación por la destrucción de la zona que comprende el Arco Minero, devastación que arrebata a las generaciones futuras, esa heredad.

Despachó el concepto decimonónico acerca del patrimonio cultural como un conjunto de bienes o de monumentos; lo definió como un concepto dinámico y subjetivo que incluye a la ciudad como centro creativo a partir del siglo XX.

Comentó varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Los tramó con la trascendencia de lo que significa el patrimonio cultural: reflexiones como que “sin disfrute no hay cultura, por tanto hay que garantizar que el acceso al patrimonio sea inclusivo y permita la apropiación social y simbólica del mismo”  Se refirió además a la cultura enriquecida con educación con las posibilidades que ofrece hoy en día la tecnología, la cultura como ejercicio de libertad, y garantía de una memoria colectiva y pactada, diversa, mestiza.A continuación presentó  el trabajo en el que viene participando: la construcción de una cartografía iberoamericana que ya abarca más de 200 ciudades. Señaló además al siglo XXI como el de la mujer.

–Poder alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible – explicó el profesor emérito – implica un cambio de paradigma, en el cual la gobernanza es compartida entre agentes de poder-como Alcaldías, factores políticos y gobernaciones- y los ciudadanos. La posibilidad de un mundo más equilibrado, exige una sociedad concientizada de su rol en el ejercicio de la ciudadanía que asuma el criterio de “prevención más que restauración” Cuidar por adelantado y sobre todo la insistencia de la ciudad como laboratorio asociado al espacio público.–

El profesor Ibáñez Montoya ha sido el responsable principal o colaborador de proyectos de investigación sobre patrimonio cultural en España Foto: Harold Nieles Dîaz

Joaquín Ibáñez Montoya es doctor arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid; institución de la cual es profesor emérito del Departamento de Proyectos Arquitectónicos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Ha sido director del Instituto español de Arquitectura y Adjunto de la Dirección de la ETSAM en las relaciones Universidad- Empresa. Responsable principal o colaborador de proyectos de investigación sobre patrimonio cultural y de la línea de investigación “Proyectar lo construido. Paisaje y patrimonio” del Grupo de Investigación ProLAB Laboratorio de investigación en el proyecto contemporáneo. Entre sus obras sobre el Patrimonio Cultural iberoamericano destacan la conservación durante treinta años de la Catedral de Cuenca- Ecuador- el plan director de la Fábrica de Sedas, Alimonies, la rehabilitación del Convento del Carmen como Archivo Histórico, Ávila, la musealización del Castillo, Burgos, así como las restauraciones de las Fortalezas de la Inmaculada de río San Juan, Nicaragua, y de Santa Catalina en San Juan P.R. Fundador de Adir y de la revista Astrágalo. Comité promotor de EURAU, codirector de la Red PHI y director del Aula G+I_ Patrimonio Arquitectónico e Industrial. Pertenece a la Comisión del Plan Nacional de Educación y Patrimonio. Autor de diversas publicaciones, además de artículos en revistas vinculadas.

A la pregunta de cómo preservar el patrimonio- tangible e intangible- en procesos de destrucción del imaginario tales como guerras, regímenes autoritarios y procesos de suplantación de la memoria, el conferencista refiere:

-Hace mucho tiempo que no venía a Venezuela. Me siento muy ignorante de vuestras realidades para poder hablar con precisión y eso es algo que no me gusta demasiado -adelanta quien tuviera una participación muy activa durante el proceso de transición del franquismo hacia la democracia- Al respecto  acentúa que fue un pacto-político entre los factores en pugna, incluso se llevó a cabo con un personaje de la falange como Adolfo Suárez.

“Soy de los ciudadanos españoles que cree que la salida de la dictadura fue inteligente ” afirma el emérito profesor Foto : Harold Nieles Díaz

En la entrevista hablamos de cómo la cultura de alguna manera puede ser un instrumento de transformación social, política y él convino.

-Evidentemente si es un instrumento de transformación social. Es un instrumento muy importante para sensibilizar a una sociedad. Las sociedades que no somos cultas no somos nada. No debemos olvidar, que manejamos casi ficciones políticas, de lo que somos como colectividades: Somos más habitantes de ciudades que de países. La cultura occidental es urbana y las grandes transformaciones se dan allí.

– ¿Con esta reflexión desmitifica tanto el concepto de estados nacionales como el de nación?

-Ese concepto de nación. Es un concepto urbano. Cuando las naciones iberoamericanas se independizan de la metrópoli de España :¿Qué se independiza? ¿Venezuela? o Caracas, Quito, Bogotá.

–La guerra es un aniquilamiento del nosotros. Ustedes en España la han vivido. Lo vivieron con la guerra civil. ¿Qué pasa con la defenestración de los imaginarios, en procesos tan contundentes como la guerra? 

-Mi opinión es que estas situaciones a través de la confrontación nunca se resuelven y pueden producir un dolor infinito.  Hay ciertas estructuras políticas esperando esa confrontación. Me parece un error político, humano y táctico. A más de un venezolano cabreado, le puede provocar indignación y se entiende. Estoy de acuerdo con la reconciliación si eso se acompaña con un programa de tiempos. Hay que salir del problema pactando, transando. Asumiendo que el otro es tan venezolano como tú, incluso si opina muy diferente a ti.  Recordando al moderno Rousseau “quiero estar en una sociedad en que la libertad permite que usted opine lo contrario que yo” Reconciliación no conlleva un olvido, ni un eximido de justicia. Eso genera heridas mal curadas…Además es injusto. Soy de los ciudadanos españoles que cree que la salida de la dictadura fue inteligente.