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La danza despide al maestro Ángel “El Españoleto”

Nació en España un hombre destinado a bailar. Apasionado por la belleza femenina, danzó y enseño este arte al compás del flamenco y de los sonidos del Medio Oriente

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«Nuestros brazos comienzan en la espalda porque una vez fueron alas»

Martha Graham

Durante la tarde de este lunes 23 de enero, una agitada Venezuela recibió la noticia de que el maestro Ángel Merino, conocido como “El Españoleto”, partió de este mundo después de haber dedicado su vida a la enseñanza de la danza en el país.

Era el menor de los hermanos Merino: Machi, Julia y Marieli. “El Kele”, como cariñosamente lo llamaban, se mantuvo dentro de las paredes de la casa impulsando el flamenco y la danza árabe, sin creer jamás en algún límite o en algo que no fuese la belleza.

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Pero esa inquietud la llevaba en las venas. Sus padres, emigrantes provenientes de España, arribaron a Venezuela hace más de 70 años. Recién llegados crearon la Academia Españoleto, que en un primer momento impartía solo flamenco y ballet. Más tarde, en la década de los 80, la academia abrió sus puertas a grandes maestros y bailarines árabes para que cultivaran también la danza del vientre en Venezuela.

Hoy en día, bajo su techo en el corazón de La Candelaria, continúan impartiendo clases. Ese mismo lugar fue sede del Ballet Flamenco de Caracas (1992) y cuna de grandes maestras como Yaira Al Said, Carol HernándezSamara Khamal, Carlos Meza “El Torbellino”Lili Españoleto, Silvana Amati, Verónica Gómez, Johan Moreno, Jhon Molina “El Niño”, Abril Dharana, Luisana Ocque “La Polaca”, por mencionar sólo algunos. La Academia Ángel Españoleto es reconocida en todo el país.

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“Cuando me preguntan cómo fue que me interesé en la danza árabe mi mente se traslada de inmediato a ese momento en el que estaba sentada en el banco de la escuela de danzas Españoleto de la Av. Baralt esperando para hacer mi clase de flamenco y veía anonadada a un nutrido grupo de estudiantes que realizaba una compleja coreografía de danza árabe. En ese momento, el profesor que dirigía esa coreografía, quién era también mi profe de flamenco, se me acercó para decirme si me gustaba esa disciplina a lo cual yo conteste: “Oh! No! No estoy interesada, no creo que yo pueda bailar eso”, entonces él me respondió: “¿porqué no? Si tienes bonito vientre (jajaja, tenía 18 años y solo él podía fijarse en algo como eso) también dijo: “y pues esos brazos tan largos, ¡Ven! Ven mañana y trae tu caña de pescar!” (Era una frase muy típica de él) lo cual apuntaba a que debía tratar de pillar los pasos y seguir aquella coreografía que me parecía un sueño no soñado el llegar a aprenderla.

Al día siguiente estuve en esa clase y lo que sucedió después ya ustedes lo saben.

Gracias a ti, Ángel Españoleto, hoy mi vida es esta, porque fuiste tú quien creyó en mi antes de que yo lo hiciera. Maestro de maestros, artista de vena, ocurrente y con una envidiable imaginación para el arte. Todos los que por tus enseñanzas pasamos te lo agradeceremos siempre. ¡Ve ahora con Dios! Descansa en paz querido maestro”, escribió en su cuenta de Facebook la maestra de danza oriental, Noura Farid, otra de sus alumnas.

“Ángel… Jamás había mujer fea para ti, tú sabías como embellecer una flor marchita, un confidente o triste, tu galantería y mimos y bromas nos hacías olvidar un mal rollo. Si le contabas una pena te aseguro que al terminar de hablar con él te irías con una sonrisa en tus labios”, publicó en su cuenta de Facebook Fanny Colmenares “Zujhaila”, pionera de su tercera generación de bailarinas, tango en flamenco como en árabe, quien fue su mano derecha, amiga y alumna hasta el final.

“Ven y trae tu caña de pescar”, recuerdan sus palabras quienes fueron sus alumnos, quienes jamás olvidan el primer encuentro con quien fue su amigo, “Ángel Guardián” y Maestro. Además de bailar, El Españoleto tenía un don para el cante y adoraba el mar. Siempre enseñó con mucho esmero a quienes se acercaban a su casa y brindaba cariño, apoyo y consuelo con su carisma y buen humor.

Desde aquí, Esfera Cultural envía un cálido abrazo a ésta familia pionera del flamenco y la danza en el país. Ángel “El Españoleto” siempre será recordado como “Maestro de Maestros”.

Paz a sus restos.