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La Forma del Agua

La más reciente fábula de Guillermo del Toro

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Ranking: 8/10

El director mexicano Guillermo del Toro es conocido en el medio cinematográfico como el mejor especialista en películas de monstruos de la actualidad, y con La Forma del Agua no solo nos regala un de las más detalladas y hermosas criaturas monstruosas que se hayan puesto en la gran pantalla, sino que nos regresa a esa narrativa cinematográfica de fábula que tanto maravilló a las audiencias del mundo cuando estrenó su magistral obra El Laberinto del Fauno. Porque aquellos que quedaron encantados con el ritmo, la ambientación y la fantasía de El Laberinto del Fauno se van a ver recompensados viendo La Forma del Agua. 

 

Esta producción empezó a generar cierta expectativa hace un par de años, cuando se conoció que Del Toro venía trabajando junto a un equipo de especialistas en efectos especiales, la invención de una criatura que combinara maquillaje, robótica y tecnología de reconocimiento de la expresión facial. Y despertó aún más curiosidad cuando declaró que no estaba desarrollando simplemente un monstruo sino al protagonista de una historia romántica. De por si, no se trata de una idea original; tiene predecesores como King Kong y Frankenstein, personajes fantásticos que llegaron a la gran pantalla pero no tuvieron suficiente credibilidad desde el punto de vista de los efectos especiales.

 

Guillermo del Toro inventó una criatura robótica y mágica que tiene fascinados a los espectadores

Un protagonista romántico necesita poder expresar deseo, miedo, angustia, alegría, amor; para que la audiencia sienta empatía hacia él y no solo simple simpatía o lástima por su condición. Una historia romántica funciona cuando la audiencia se enamora de los personajes, siente y sufre junto a ellos, y lograrlo con una criatura anfibia de dos metros de alto y cresta retráctil, no parece una meta sencilla de alcanzar. Pero la sutil técnica con que el equipo ha creado este dios acuático amazónico, y las experticias cinematográficas de un director hábil en el manejo de la luz, el encuadre y el color, le brindan al espectador tantas emociones, que despiertan total empatía y comprensión hacia el monstruoso protagonista.

 

Pero “La Forma del Agua” no es solo una historia de amor, es también una fábula protagonizada por marginados, por aquellos que nadie ve o siente: una chica muda que trabaja como mantenimiento en un centro de investigación del gobierno. Ella junto a sus amigos; una afroamericana con sobrepeso, un artista homosexual en decadencia y un científico-espía ruso que da mayor prioridad a la vida y al conocimiento que a los requerimientos de su gobierno, son los héroes del film. Y son los únicos personajes capaces de ver que el monstruo no es tal, que es un ser especial, incomprendido y principalmente que tiene el mismo derecho a la vida que ellos. Guillermo del Toro nos coloca frente al concepto de modernidad y normalidad como el verdadero monstruo de la historia.

 

Guillermo del Toro con la película » Las formas del Agua» , es candidato a ganador del Premio Óscar de la Academia en varias categorías

Esta es una película que nos sumerge (literalmente) en un mundo que pareciera estar anclado en la realidad y a la vez no. La preponderancia de los colores verde y azulado, la iluminación de contornos y contraluces típica del film noir de los años cincuenta, sumándole una cámara que flota sobre las situaciones en vez de estar pegada a la tierra. La película tiene una ambientación que carece de ángulos rectos donde las formas son orgánicas y los materiales duros ;madera, cerámica y concreto parecieran tener la elasticidad de las esponjas. Todos estos elementos  complementan el universo mágico que Del Toro nos obsequia en esta cinta , catalogada como una de las mejores producciones del 2017 y  posible ganadora del Premio Óscar  a la mejor película , mejor director y otras categorías, en la ceremonia el 4 de marzo del 2018.