Inicio»Teatro»“Los Humanos”: El sueño americano hiperreal

“Los Humanos”: El sueño americano hiperreal

"Tragicomedia delirante" del dramaturgo Stephen Karam dirigida por Ricardo Nortier, la pieza relata la historia de una familia estadounidense cuyos integrantes lidian con sus insatisfacciones y pérdida de posición social . Estará hasta el 26 de agosto en la Caja de Fósforos ubicada en la Concha Acústica de Bello Monte

2
Compartido
Pinterest URL Google+

“Los Humanos”, puesta en escena hiperrealista del dramaturgo estadounidense Stephen Karan, dirigida por el autor, director y escritor brasileño radicado en Venezuela Ricardo Nortier, inició su ciclo de presentaciones en los espacios de la Caja de Fósforos en Bello Monte, como parte de la Tercera Edición del Festival de Teatro Contemporáneo Estadounidense, con los auspicios de la Embajada de EEUU.

Tal como lo resume Nortier, su argumento recoge situaciones psicológicas de la familia Blake, que intenta recuperarse de un gran trauma después de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York, reunida en un día de acción de gracias, en un nuevo apartamento compartido por su hija Brigid y su novio en el barrio Chinatown.

La familia Blake reunida en Nueva York Foto de Harold Nieles Díaz

Según el Chicago Sun-Times, se trata de una «tragicomedia delirante» del talentoso y joven dramaturgo Karam, y como la describe Nortier, relata la historia de una familia que intenta seguir adelante, manteniendo sus tradiciones y su historia, “y que resulta interesante que cuando la gente permanece unida, es capaz de mantener sus alegrías y vivir positivamente, pese a que la sociedad pueda estar en su contra”.

Agrega que los estadounidenses en general tienen la convicción de vivir en una sociedad perfecta (el sueño americano), pero también sus familias y la sociedad en general, incluso sus tradiciones, experimentan sus momentos de decadencia. “Las figuras del padre y de la madre terminan siendo superadas por la siguiente generación. Resulta interesante porque la historia abarca la filosofía de lo cotidiano. Acontecen grandes conflictos que pasan por la necesidad de la sobrevivencia de las familias americanas. Esta no es una obra melodramática, pero sí una gran obra”, comenta Nortier.

En el transcurso de la pieza los integrantes de la familia Blake, conformada por una madre y un padre católicos; sus dos hijas y el novio de una de ellas, y la abuela delirante, lidian con sus insatisfacciones, aspiraciones fallidas, amor no correspondido, enfermedades, vejez y pérdida de posición social en una economía desmejorada.

Los diálogos entre personajes son constantes a lo largo de la obra Foto Nieles Díaz

La descripción técnica de la obra precisa: “La inquietud de los protagonistas, sus máscaras sociales y su aparente seguridad se ven amenazadas dentro del propio seno familiar. Los constantes ruidos que vienen del piso de arriba causan el desequilibrio psicológico en la constelación de los personajes, y la puesta se centra en mostrar algunos símbolos puntuales cuyas metáforas buscan representar una sociedad que trata de mantener sus valores, su fe y su cultura ya fragmentada”.

Nortier, también fundador de La Caja de Fósforos, añade que se trata de una obra compleja en términos actorales y de puesta en escena, ya que el texto es muy real y cotidiano, los personajes en muchas ocasiones hablan al mismo tiempo y hay situaciones que se suscitan en paralelo en diversos lugares de la casa de dos pisos. “Para mí como director fue un reto, ya que tuvimos que trabajar la parte psicológica y actoral al mismo tiempo para lograr un resultado de altura”, manifesta.

El elenco lo integran Marialejandra Martín, Antonieta Colón, Daniel Jiménez, Laura Gardié, Teo Gutiérrez y Victoria Farías, cuya conformación, para Nortier, constituyó una gran reto, no solo por sus apariencias físicas, sino por la energía que transmite cada uno de los actores. A su modo de ver, conforman un grupo familiar interesante y peculiar, muy compenetrado, y sus estereotipos son sumamente cercanos y similares.

Momo, la abuela con delirios, interpretada por Antonieta Colón y la esposa de su hijo, personificada por Marialejandra Martín Foto: Harold Nieles

“El desarrollo de la obra tiene una complejidad, y es que la mayoría del tiempo los personajes hablan simultáneamente, en diálogos intrincados e interacciones delicadas, por lo que los actores deben respetar los pies de entrada de sus intervenciones. Por su parte, al público le corresponde entender el mundo psicológico de cada personaje en particular, y las relaciones entre unos y otros”, indica el director.

La ficha técnica está integrada por Marisol Martínez en el vestuario, Nicolás Serrano en la escenografía y en la iluminación, mientras la producción de campo corresponde a Andrea Yglesia y la asistencia de dirección a María Ruiz.

Con la pieza teatral “Los Humanos”, Stephen Karan mereció este año el Premio Tony de Broadway, bajo la dirección de Mario Gas.

Se exhibirá hasta el 25 de septiembre en la Caja de Fósforos ubicada en la Concha Acústica de Bello Monte.