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Luis Ospina: el cine es una gran cantidad de mentiras que parecen verdad

Hoy lunes 3 de septiembre, a las 7 de la tarde ,en la sala Paseo 2 del Trasnocho se presenta en una función especial de "Un Tigre de Papel" del reconocido realizador colombiano.

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En un improvisado conversatorio en la librería El Buscón del Trasnocho Cultural se produce la inauguración del Festival Binacional Colombia-Venezuela y a su llegada a este encuentro, el director colombiano Luis Ospina nos invita a conectar con su mundo cinematográfico que se extiende desde la ficción al documental, logrando en la cúspide de su carrera y tras superar un grave problema de salud, contarnos poco a poco a más de 30 personas, en 50 minutos de conferencia, las tendencias del cine del cine Parcero y su propia búsqueda como realizador.

¿Qué tanto apoya económicamente el gobierno colombiano a su cine?

–Uno de los primeros apoyos económicos – dice Ospina, director, guionista y productor de cine colombiano-   vino por la ley de sobreprecio.  Se trataba de proyectar unos cortos antes de cada largometraje y la película le brindaba apoyo financiero a los realizadores del corto. El proyecto se convirtió en un intento fallido porque la gente comenzó hacer películas como si fueran salchichas. En un país en el cual no había más 12 cineastas, de pronto se contaron 150, la mayoría de los cuales se dedicaron a retratar la miseria. En 1977 yo realicé  Agarrando Pueblo como forma de responder a este requerimiento en el cine colombiano.

El director de » Un tigre de papel» Luis Ospina hablando de cine, en compañía de otro realizador colombiano, Leonardo Henríquez  en la librería El Buscón

–Luego el cine vuelve a caer en el olvido por parte del Estado – dice Ospina- pero nosotros seguimos produciendo con medios propios sobre todo gracias a nuestros amigos. Incluso yo fundé el Sindicato de Cineastas Colombianos, conformado por todos los amigos que me han ayudado a hacer las películas y siempre le damos crédito al final.

— En los 80 se crea Foncine, Fondo de Fomento Cinematográfico, donde sí tuvimos la posibilidad de obtener fondos por parte del Estado; hice una película llamada Pura Sangre en el 81 – 82 una historia de vampiros y después se hicieron Carne de tu carne, una película de horror, La mansión de Araucaima que es una adaptación del libro el relatos y da inicio a una nueva vertiente del cine llamado “Gótico Tropical”, por los críticos del séptimo  arte, continúa el cineasta.

— Progresivamente – refiere- la institución encargada de conceder los fondos económicos para financiar las películas, comienza a desbaratarse por malos manejos. Por ejemplo, para obtener un crédito para realizar Pura Sangre tuve que pasar por 6 gerentes de esa institución,  uno de ellos era manager de boxeo, otro cantante y compositor de vallenato , la tercera; una abogada, personas colocadas en esas puestos, por razones de carácter político. Debido a la ignorancia  sobre el cine por parte de funcionarios y políticos ,este instituto cae en desgracia porque  se le otorga mucho dinero a “unos locos” que hacen películas que no atraen al público.

–En el recuento de su tránsito por la cinematografía colombiana, Luis Ospina, recuerda que en  los 80 el soporte del video les permitió a los realizadores, con muy pocos recursos ampliar su producción , hacer más prolífica su carrera, porque de un documental se pueden extraer dos producciones, una más centrada en la historia  y otra unipersonal en la cual estoy yo con la cámara, el sonido y el video.

El afamado realizador señala que en sus dos últimas  películas tuvo un apoyo con la ley de cine de hace 20 años y afirma: «De plano para hacer Un tigre de papel, me dieron un presupuesto para hacer una película de 52 minutos y les entregué una de 90 mientras que para hacer   Todo comenzó por el fin me dieron financiamiento  para un largometraje y les entregue tres. Yo siempre he tenido la teoría de hacer las películas con la plata que hay y me ha dado buen resultado. Cuando me retiro de la ficción no necesito de tanto dinero debido a toda la infraestructura que conlleva este tipo de cine. Además, yo también formo parte de la génesis del documental colombiano. Mi más reciente trabajo lo refleja cuando en El Festival de Cartagena y en el  Festival de Cali  se ha ganado el premio del público y tuvo 40 mil espectadores frente a los 4 o 7 mil que tiene una película de ficción.

En la inauguración del Festival de Cine Binacional de Colombia y Venezuela en el Trasnocho , numeroso público apreció la charla de Luis Ospina

El Documental Colombiano

–¿El cine documental se proyecta en las salas de cine colombianas?

–Sí, de un tiempo para acá se está mostrando más. Por ejemplo, con Todo comenzó por el fin aprovechamos una modalidad que tiene el cine colombiano como es el Cine Alternativo. Con esta modalidad se abrieron las puertas para proyectar la película documental en salas comerciales. Por ejemplo, “Amazona”, con más de 50 mil espectadores.

Ospina considera que en Colombia están haciéndose buenos documentales y las películas de cine guerrilla han logrado que festivales internacionales tengan el ojo puesto en el cine colombiano. Creo que en los próximos 10 años habrá una generación de realizadores de documentales muy interesante.

 La búsqueda en el cine

–El cine siempre es una búsqueda- explica el laureado cineasta-  y uno va encontrando su voz y su visión, El documental es como ir de pesca; hay que tener paciencia y uno va con la carnada a ver qué sale. La ficción es como la cacería; vas con tus armas para saber que agarras. El documental busca más que la ficción. La ficción es tratar de hacer una película con bases a un guión. En cambio, en el documental el guión te lo vas dando la realidad o lo que vas buscando con la cámara. La ficción y el documental son contar una cantidad de mentiras que parezcan verdad

–El documental siempre se asociaba con la verdad- subraya el invitado de honor del Festival Binacional Colombia-Venezuela – y  yo lo llamo “ cinema mentiré”, porque por ejemplo   “Un tigre de papel” es  un documental inventado sobre un personaje también inventado. También creían que el documental era objetivo, pero lo único objetivo que tiene el documental es el lente. Todas las películas pasan por un proceso de manipulación. Si tu filmas cosas que están en el cuadro, dejas otras fuera del mismo. Y dependiendo de cómo enfocas a una persona, la puedes visualizar de mejor a peor, dentro de una serie de estereotipos.

–El documental es una interpretación creativa de la realidad –concluye el cineasta  –  y esa es la definición del género que más me gusta.. Lo podemos ver en Cartas de Siberia, en la Post Verdad. La verdad es que todo es interpretación.