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Medio siglo para seis películas (casi) inmortales

En este artículo Santaella hace una selección personal de películas memorables que cumplen 50 años y han causado grandes ingresos y polémicas

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 Cincuenta años es bastante, medio siglo, media inmortalidad. Digo, para nuestra medida humana, que una película pueda ser recordaba cincuenta años después, es ya entrar en la medida de lo clásico y de lo (humanamente) eterno.

En estos días que se ha venido hablando de los cincuenta años de 2001, Odisea del espacio, una de las varias obras maestra de Kubrick, he querido recordar otras cintas que fueron estrenadas en 1968, y de las que todavía hoy en día seguimos hablando. También recordé un par que pueden ser consideradas curiosidades, de las cuales se habla poco, pero vale recordarlas.

Acá, un pequeño recorrido por algunos de esos filmes que este año cumplen cincuenta años de media inmortalidad.

“El coche negro, una de las imágenes más poderosas de este clásico del
cine de terror”.

El bebé de Rosemary: obra maestra del terror basada en la novela de Ira Levin y dirigida por Roman Polanski, el magnífico director polaco que lleva toda una vida huyendo de un pecado sexual. Paradójicamente, Polanski dirigió a Mia Farrow, quien, en estos tiempos, ha acusado de depredador sexual a su expareja, Woody Allen, un director, ya lo sabemos, no menos importante para el cine mundial. Como recordarán, El bebé de Rosemary comprende también un abuso sexual, pero, en este caso, de orden satánico. Rosemary (Mia Farrow) y Guy (John Cassavetes) se han mudado a un apartamento de un antiguo edificio de Manhattan. Allí conocen algunos vecinos amables, y la vida va bien hasta que unos pequeños pero particulares incidentes comienzan a alterar la tranquilidad emocional de Rosemary. Al final, no nos queda duda de que todo lo vivido por la joven delgaducha no es producto de la locura, sino del complot de una secta diabólica que la enloquece, abusa de ella sexualmente y la usa como vientre para traer al mundo una criatura del mal. Inolvidable la imagen del coche negro donde Rosemary descubre al engendro, a su hijo. En 2014, por cierto, James Wong, el creador de la franquicia de Destino final y que trabajó como guionista y director de las series X-Files, MilleniumCoven de American Horror Story, se unió a la reconocida directora Agnieszka Holland (también polaca, como Polanski) para realizar una mini serie de cuatro episodios que recrea de nuevo la historia de Rosemary, esta vez interpretada por Zoe Saldana, la actriz que ya es todo un hito en el cine de ciencia ficción por su roles en Avatar, Star Trek (film de 2009) y Guardianes de la galaxia.

 

“En el póster, la estatua de la libertad, metáfora de la caída de la civilización humana”.

El planeta de los simios: pues sí, el mismo año de 2001, Odisea del espacio, se estrena en los cines esta peculiar cinta de ciencia ficción, con menos pretensiones que la obra de Kubrick, pero por igual inolvidable. El simio de Kubrick comienza a entender la utilidad del hueso como arma letal (un paso cultural, digamos), y golpea y golpea el esqueleto que tiene delante de él, mientras que, cualquiera de los simios de esta cinta dirigida por Franklin J. Schaffner, viste ropas, anda erguido, habla y forma parte de una civilización avanzada que pudo haber sido más sofisticada si no hubiera sido por los problemas de presupuesto de la cinta. Schaffner, cabe destacar, no es cualquier director. Entre sus trabajos se encuentran Patton (en 1971 ganó el Oscar a Mejor director con esta cinta), Papillon (1973) y Los niños del Brasil (1978), entre otros. Inolvidable, por supuesto, la escena en la que Taylor (Charlton Heston), yendo a caballo por la orilla de la playa, descubre el torso de la Estatua de la libertad enterrada en la arena. Los simios altamente inteligentes se convirtieron en una franquicia próspera, con películas, series de televisión, libros y cómics. Tim Burton, en 2001, realizó el remake, y luego de eso se han realizado tres cintas más, hasta 2017.

 

“George Romero nunca imaginó que una cinta de 125 mil dólares sobre
zombis se convertiría en una película de culto”.

La noche de los muertos vivientes: la película por excelencia de zombis, la obra maestra de George Romero. No fue el primero en hacer películas de muertos vivientes, tampoco sería el último ni tampoco quizás el mejor. Pero es un clásico, y es la primera que te viene a la mente cuando hablamos de zombis. Inspirada en la novela Yo soy leyenda, de Richard Matheson, Romero y sus socios terminaron dándole la vuelta al ingenio para filmar una historia decente con un presupuesto reducido (125 mil dólares, según American Film Institute), que se desarrolla en la casa de una granja y con pocos personajes. Fuera, unos seres que suponemos muertos vivientes (en la novela de Matheson son vampiros, cabe destacar) intentan entrar y satisfacer su hambre por carne humana. La cinta fue todo un éxito comercial. Alcanzó una recaudación de 2.5 millones de dólares (recordemos que estamos en 1968-69). La crítica fue muy negativa en sus inicios, y además hubo indignación y polémica, pues sus realizadores sufrieron ataques contra su decencia y su moral. Nada de esto evitó que la película fuese creciendo en culto, y ya para 1999 fue incluida en el Registro Cultural de la Biblioteca pública del Congreso de los Estados Unidos.

 

“Bullitt contiene la madre de todas las persecuciones de carros del cine”.

Bullitt: si usted es de los que ama la intriga policial y la acción, pues ésta es su película. Acá, Steve McQueen en su mejor momento, hace de detective duro y empecinado. La violencia de la película no es como la de hoy en día, pero para su momento, era bastante. La escena de las persecuciones de carros por San Francisco es también un hito histórico. Hay quien dice que las persecuciones de James Bond o Jason Bourne son los hijos de las lecciones de manejo de Steve McQueen en esta cinta. McQueen era para entonces una de las grandes estrellas de Hollywood, un tipo rudo, un tipo masculino y cool (fue llamado el rey cool). Protagonizó, entre otros clásicos, Los siete magníficos, La gran escapada, El coloso en llamas y 24 horas de Le Mans. Por cierto, McQueen hizo de Henri Charrière en Papillon, filme dirigido por Franklin J. Schaffner, tal como ya dijo, el mismo de El planeta de los simios.

 

“Barbarella, una fantasía erótica de ciencia ficción protagonizada por Jane
Fonda”.

 Barbarella: esta producción francoitaliana merece ser recordada, aunque no entra tanto en la categoría de las siempre recordadas. La cinta es toda una fantasía erótica de ciencia ficción dirigida por el francés Roger Vadim con base en la historieta creada por Jean-Claude Forest. Lo de erótico no está demás, pues la historia está protagonizada por la siempre magnífica (pero en aquel entonces más) Jane Fonda, casada para ese tiempo con Vadim. Antes de Fonda, Vadim estuvo casado con Brigitte Bardot, a quien dirigió en el film Y dios creó a la mujer (1956). Allí la Bardot hace de una adolescente llena de un deseo que no calza bien en el pequeño pueblo europeo donde vive. Para entonces Brigitte Bardot tenía veintidós años. No obstante, cabe destacar, Vadim y B.B. se enamoraron cuando ella tenía diez y seis. Vadim también tuvo una relación con Catherine Deneuve, ella tenía diez y siete cuando se conocieron. Fonda no era menor de edad entonces, pero sí hermosísima, y Vadim, al parecer mejor seductor que director, no dudó en conquistarla y en ponerla a trabajar en sus películas, que, lejos de ser obras maestras, sí eran efectivas para crear diosas sexuales. La sexy Barbarella es una muestra de ello. Por cierto, uno de los personajes de la historia se apellidaba Durand Durand. De allí el nombre del grupo británico de los ochenta Duran Duran. Dígase para finalizar que, al parecer, el papel de Barbarella lo haría Brigitte Bardot, pero ya se ve, lo terminó haciendo otra musa de Vadim: Jane Fonda.

 

“Hay quienes ven Jodorowski un gurú espiritual, pero el personaje es
mucho más que eso”

Fando y Lis: Y para terminar un poco al capricho, dejo Fando y Lis, un film hecho en México dirigido por el actor, director, guionista de cómics y psico-mago chileno Alejandro Jodorowski. Algunos ven a Jodorowsky hoy día como un gurú espiritual, pero el personaje es mucho más profundo, interesante y complejo que eso. El director de El topo, Santa sangre y La montaña sagrada entregó su primer largometraje el año de 1968 en el festival de cine de Acapulco (el artista vivía en México desde 1959). La historia, basada en la obra de teatro del mismo nombre del no menos rocambolesco autor español Fernando Arrabal, resultó ser todo un escándalo. Inspirada en el Movimiento del Pánico, tendencia teatral de la que Jodorowsky fue fundador, Fando y Lis explota, tal como lo quiere el movimiento que funda, el terror, el humor y la euforia. La historia, con fuertes tintes absurdos y surrealistas, es una especie de odisea protagonizada por dos personajes (Sergio Kleiner como Fando y Diana Mariscal como Lis) que muestra sin tapujos agresiones sexuales, travestimos e incontables momentos cargados de sufrimiento. El día del estreno en Acapulco, unos cuantos actores exaltados quisieron sacar a tiros a Jodorowski. Tanta provocación junta hizo cortocircuito en sus neuronas. La película se estrenó luego en otros países. Que sepamos, a Jodorowski no lo volvieron a amenazar  de muerte, pero la cinta no dejó de causar polémicas.