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¿Qué hay detrás de una obra de arte?

En Venezuela se habla de guerra. Antonio José García Rico hizo una obra escultórica alusiva ubicada en la Avenida Principal de Las Mercedes. Son tres erizos checos frente a un pequeño Araguaney, originalmente empleados como obstáculos de defensa antitanques en la guerra.

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La vida entera del autor permea la obra plástica que crea. Y no solo su vida, también su entorno familiar, formación, viajes, éxitos y fracasos, experiencias espirituales y psíquicas tienen que ver con su expresión creativa a través de los años. Para Antonio José García Rico, tanto la reflexión que genera el trabajo artístico como el contexto social que enmarca este proceso, son determinantes en la construcción del mensaje visual que transmite.

Decidí entrevistar al autor de la obra a la intemperie de Tres erizos checos, que se llama Ofrenda, porque la misma llama a la atención de quién la mire,  por su simple estructura, “fealdad” y principalmente por su significado. También quise conversar con García Rico, en un café frente a la isla de la avenida principal de Las Mercedes, donde se instaló esta “obra de guerra”, en la propia instalación y en su taller en El Marqués, con el fin de conocer su trayectoria y los pormenores de su obra.

Antonio José García Rico, diseñador industrial y artista visual Foto: Julio Osorio

El artista visual cuenta en una rigurosa secuencia cronológica los aspectos concernientes a su formación en el área del Diseño Industrial, que comienza en 1992 en Instituto de Diseño Perera en Caracas y pasa por una especialización en la gestión en empresa del diseño industrial. Luego en el IESA estudia emprendimiento de negocios, gerencia de proyectos y finanzas a fin de conocer con propiedad, cómo influye el diseño en el desarrollo de los países y especialmente  de Venezuela.

— Se me ocurrió establecer un Centro para la Investigación y el Desarrollo de Nuevos Productos que estuviera de la mano del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación – dice  Antonio José García Rico y explica: “Esta institución tenía una ley que obligaba a la pequeña y mediana industria que tuviera elevados ingresos (100.000 unidades tributarias) a pagar un impuesto entre 0,5 % y el 2% del ingreso bruto que debía cancelar al MCTI o  invertir en en la propia empresa en las áreas de investigación y desarrollo. Por eso creé el centro dedicado a promover proyectos novedosos. Me puse chaqueta y corbata, comencé a visitar instituciones con mis planos bajo el brazo, pero en el lugar de empresas del Estado encontré cajas vacías y no logré nada».

Después de un tiempo, señala el emprendedor, su situación mejora y la nueva empresa de diseño que registra, se torna exitosa. Era la época de las franquicias y no fueron pocas las que impulsó “ d-factory  c.a.”. Pero las franquicias decaen en Venezuela y García Rico, quien siempre investiga y se documenta sobre los temas de su interés, sintió que había llegado el momento de indagar sobre las artes plásticas por las que siempre sintió inclinación.

Entonces cursó  un diplomado  en la Sala Mendoza de la Universidad Metropolitana en Arte Contemporáneo. Hizo un curso de estética con Luis Miguel Isava, un curso en el Node Center en Alemania sobre crítica de arte y curaduría a distancia y luego en Caracas un curso de curaduría dictado por  Lorena González.

Base para mesa alta Foto : Julio Osorio

En la vida personal de joven, también ocurren cosas que le afectan, por una lado,  la crianza estricta que recibió de su padre que es un General de División de la Fuerza Aérea Venezolana; un retiro espiritual de dos años que hizo en Tovar en el Estado Mérida guiado por maestro zen para aclarar sus inquietudes espirituales y luego la prolongada terapia psicoanalítica en Caracas que hizo para estabilizar su psique.

García Rico continúa : “Una empresa contratista me invita como diseñador industrial a hacer los postes de luz del Puente República frente a Miraflores y acepté por tratarse de una obra pública realizada por la empresa privada. Quedó impecable. Cada poste tenía nueve metros de alto pero los tubos medían 12 de tal manera que sobraron nueve trozos de tres metros de largo de esa obra que posteriormente empleé para construir los erizos checos.»

Imagen fundamental para la conjunción que pretende el artista entre la obra de arte y el objeto utilitario . Foto Cortesía de García Rico

Mientras tanto su trabajo plástico va tomando cuerpo; rebasa las 30 obras modulares algunas enteramente de aluminio, otras de colores o con efectos lumínicos.

–Uno maneja técnicas provenientes del diseño que coinciden con el campo artístico – explica Antonio José García Rico y continúa: “ Yo uso software especial de diseño 3D. Más que esculturas hago artefactos. Ensamblajes.  Formas abstractas. Hay obras pesadas de hasta 300 kilos”.

– ¿Y La temática? – prosigue – estaba la luz desde el punto de vista espiritual y la alquimia que hay cuando tú  ves la luz actuando y ocurre una transformación de lo que ella ilumina como tema para experimentar. En paralelo, cuando voy por la pieza número 7 de esa serie , leo El matrimonio del cielo al infierno de William Blake y veo en ese libro, una imagen representativa que cambia mi manera de apreciar la obra que estoy ensamblando,  en el sentido de entenderla como el diseño de un objeto utilitario, porque llegué  a la conclusión que el arte no está en la obra, sino en el pensamiento que desata a su alrededor.

La luminosidad del zen y los experimentos sobre los efectos de los cambios de luz en los objetos Foto: Julio Osorio

Nuevamente el artista pone el énfasis en episodios de su vida que intervienen en su trabajo plástico. El primero es un viaje por Europa en el cual tuvo la oportunidad de ver un Ámsterdam un proyecto expositivo que se llama el Festival de las Luces de Invierno y que le dio un giro a sus formas medulares por efecto de la luz y el color.  Otra anécdota determinante, mucho más triste, fue cuando le prestaron un galpón en Turmero para ensamblar su obra de gran formato y allí le robaron todos sus equipos de trabajo. Eso ocurrió antes que se entera que la Feria Iberoamericana de Arte en la que debió participar, se suspendía. El escultor asegura que la situación país empieza a repercutir sobre su vida y obra

Los erizos checos

— ¿Es una obra de guerra?

— Es un reflejo de la situación política del país. Alude a la influencia del estamento militar en la política venezolana constantemente  – dice García Rico y continúa: «Sucede que la memoria a veces olvida las cosas malas y negativas. Mi intención con esta obra es que no se olviden  los caídos en las protestas del 2017. Yo creo que es importante que haya  un símbolo que  nos recuerde que en nuestra historia contemporánea ocurrió un suceso que fue negativo, que nos afectó mucho y que influye alquimicamente, para no se repita».

De la misma forma como el artista empleó los tubos sobrantes de otra edificación, para hacer su obra a la intemperie,  también los erizos checos originales se levantaban con materiales esparcidos por el lugar muchas veces a causa de bombardeos ; rieles de trenes, vigas y otros objetos metálicos que quedaban desintegrados en el suelo.  En su documentación previa a la realización de la obra que donó a la Alcaldía de Baruta, su autor encontró que en el distrito de Khimki en Moscú, en 1966 se inauguró el Monumento de los tres erizos antitanques, usados para impedir el paso de los tanques nazi durante la Segunda Mundial y en   el 2015 luces blancas y rojas se instalaron en torno al monumento.

Al término de la entrevista en el taller de García Rico tuvimos la oportunidad de ver su trabajo lumínico porque, afirma: «Si cambia la luz, cambia la percepción de la obra. Yo empleo dispositivos para poder investigar cómo afecta la luz el objeto. Me interesa lo que ocurre».

Los trabajos más recientes del artista incorporan luces y colores cambiantes a las obras modulares.