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Rafael-José Díaz: La poesía es una vocación de lejanía

La feria del Libro de la UCAB trajo a un poeta Tinerfeño  con mirada universal

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“ Me voy de Caracas lleno de energía y con el deseo de volver pronto a un país que ojalá recupere su tradición democrática, la prosperidad económica y la paz social. Cultura, belleza, esperanza y entusiasmo se respiran por todos los rincones. Esto me llevo: tantas flores que nacen al borde del abismo.”  Escribió en su muro de Facebook el poeta de Tenerife Rafael – José Díaz quién vino a Caracas invitado por la Feria del Libro del Oeste de la Universidad Catolica Andres Bello-(FLOUCAB) –  evento que este año tuvo España como país invitado y dos escritores presentes José María Pérez Zúñiga y Rafael- José Díaz (quedó la interrogante de ese guión que separa los nombres, como una hendidura para el misterio).

Ambos resultaron hondamente empáticos y muy sensibilizados ante la situación del país. Rafael -José Díaz,  dejó una estela de gratitud entre los asistentes a la feria, principalmente estudiantes, y en la comunidad poética de Caracas que lo acompañó en su apretada agenda de presentaciones y recitales. Unas inmensas ganas de leer su propuesta poética, la de ambos.

Yoyiana Ahumada en amena entrevista con Rafael-José Díaz , autor de siete poemarios e invitado a la Feria del Libro de la UCAB

En medio del tráfago de las actividades, se dejó abordar como un viejo amigo que regresa a casa después de un tiempo.

¿Cómo vivió el proceso de la transición en España? Espeta el fotógrafo mientras comienza su juego de sobria seducción ante el lente.

-Nosotros, los niños de la transición,podríamos llamarnos así ( nacidos en 1971) no teníamos una memoria del franquismo. Era lo que nuestros padres nos contaban que había ocurrido A través de ellos, el relato llegaba a nosotros Y sí teníamos consciencia de que estábamos viviendo un tiempo especial.  Luego, cuando empiezas a leer  todo aquello que ocurría, y miras más atrás hasta llegar a la guerra civil…. Mi abuelo, por ejemplo, participó en la guerra civil y combatió en el bando franquista. Yo recuerdo una vez, haberle preguntado a mi abuelo ya muy mayor-¿Cómo fue la guerra, abuelo? …. Y no me quiso o no me supo responder. Para él era un tema traumático y yo  siempre tengo ese recuerdo.

-¿Cómo llegaste a la poesía?

-Llegué muy temprano. Desde los 14 y 15 años me recuerdo escribiendo poemas que guardaba y que no salieron a la luz si no mucho  tiempo más tarde cuando ya estaba en la universidad y allí coincidí con algunos compañeros que también escribían. Formamos una revista teníamos, que llamamos Paradiso en homenaje al escritor cubano José Lezama Lima que nos gustaba mucho, también por el vínculo entre Canarias y  Cuba. Cuando terminé la carrera con 25 años publiqué mi primer libro. Me recuerdo siempre escribiendo poesía desde adolescente

-¿Qué encontraste allí, en la poesía, que te hizo quedarte?

-La poesía para mí era una especie de refugio, un lugar apartado en el que yo tenía plena libertad para ser quien yo era. Mi educación fue una educación católica, mis padres eran bastante conservadores. Y de alguna manera la poesía era el mundo que te liberaba.

-Estamos en la era de lo digital. Nuevos usos, nuevas plataformas. Eres de la generación lecto-escritora. ¿Qué papel juega la poesía en la sociedad actual?

-La poesía es un espacio de resistencia ante todo el lenguaje informacional y utilitario, pero por otro a lado tampoco se puede cerrar a las nuevas tecnologías. Debe incorporar las nuevas tecnologías pero darles un sentido más allá de la mera banalidad, de las fake news, etc. La poesía debe hacer ver que las redes sociales y las nuevas tecnologías puedan tener otro uso. Hay poetas que están trabajando en esa línea.

-¿Quién fue el autor que te indujo a querer ser poeta?  Ese al que lees y dices, así quisiera escribir yo alguna vez…

-Yo leí mucho a dos autores. Luis Cernuda me fascinó desde que lo encontré y luego me encantó el poeta alemán Reiner Maria Rilke. Por un lado  en Cernuda encontré lo vivencial, también la nostalgia, el exilio y digamos la lejanía. La poesía es una pasión de lejanía. Y en Rilke encontré otro lado, que mi poesía también ha continuado: la vertiente metafísica, de lo interior, de lo que Rilke llama la muerte propia o el espacio interior del mundo… conexión mística profana.

Autor de unos siete libros de poesía: El canto en el umbral, Llamada en la primera nieveMoradas del insomne, Los párpados cautivos ; Antes del eclipse, Detrás de tu nombre y Un sudario. Ha sido  reconocido con el Premio de Poesía Tomas Morales y con el Premio García Cabrera y su obra está presente en al menos ocho antologías, es escritor y traductor español en lengua castellana, desde 2016 es Jefe Del Departamento de Lengua Castellana y Literatura en el Instituto de Educación Superior Teobaldo Power  de Santa Cruz de Tenerife. Suma además el ejercicio de la prosa en relatos, ensayos y novelas.

Rafael -José Díaz : La poesía es ese lugar donde puedo ser yo Foto : Harold Nieles

Una tarde en La Poeteca

Sobre su paso por Caracas, queda la invitación que el poeta Miguel Marco Triggiano le hiciera al taller que dicta en La Poeteca, y el testimonio emocionado que regala la escritora y poeta María Antonieta Flores, directora de la revista El Cautivo.

“Me interesó mucho la manera como la naturaleza se hacía presente en la  escritura de Rafael- José Díaz ( lo que me llevó a preguntarle sobre la contemplación ) y como había vasos comunicantes entre los diversos géneros que trabaja aspecto que, en apariencia, a el mismo sorprende. Quedé con más ganas de escuchar y leer su poesía. Es un poeta generoso, cuya actitud propició una nutrida participación del público y sin duda le ganó el afecto de lectores y poetas”

 

HACIA LA ORILLA ( Del poemario Un sudario 2015)

Se prolonga el verano, es una luz abierta

la que surcan los pasos

sobre la arena. En cada paso

 se abre más esta luz que la palabra

luz no puede contener.

Y en cada paso, como en cada ola el mar, crece el verano.

 Voy solo, es la mañana

de un sábado cualquiera de otro mes de septiembre.

Pero nunca había visto esta flor amarilla

 que la aulaga protege del viento de las dunas

con su cuerpo de ramas espinosas

(a veces lo que hiere oculta una ternura).

 Voy solo, y cada paso

convoca en la memoria imágenes sin peso

que brillan un instante, como si

 la arena, en su calor acometida

a cada paso por un pie más próximo a la muerte,

desgranara en el aire, en la memoria,

 imágenes de un tiempo alejado de la muerte.

 Rafael-José Díaz (Tenerife, 1971)