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Régulo Pérez : el arte es un trabajo arduo y emocionante

El artista Régulo Pérez en su encuentro con el público en la Sala TAC ,expresó que su mayor anhelo es hacer pintura humorística como Picasso. Afirmó que el humor y la política andan juntos y que en Caicara del Orinoco, su ciudad natal aprendió la viveza popular y el amor a la naturaleza.

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Carlos Maldonado, miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte – Capítulo Venezuela,  presentó al artista Régulo Pérez en el tercer  Encuentro con los Maestros de las Artes Visuales de Venezuela que tuvo lugar en la Sala TAC del Trasnocho Cultural el 27 de agosto de 2019.

Carlos Maldonado , crítico de arte  y el artista  Régulo Pérez en amena tertulia. Foto: Edgar Martínez

–  Ésta sesión –dijo el crítico de arte  – la vamos a dedicar a   Régulo Pérez  un maestro de las artes venezolanas nacido en Guayana en el estado Bolívar. Quisiera destacar sobre todo Guayana,una tierra grandiosa, poderosa, impresionantemente bella, rica; que ha producido hombres en el mundo gerencial, en la ingeniería, en las letras,  la música y en las artes plásticas. De esta tierra es nuestro homenajeado, el Maestro, Régulo Pérez.

– Quisiera  en primer lugar – continúa  –  hablar de un personaje que nace en Caicara del Orinoco y a corta edad ya es parte de la creación de Caicara. De niño pintaba la Lotería de los animalitos, decoraba los bares y de pronto, cuando se da cuenta que tiene esa condición especial ,viene a Caracas y se inscribe  en la famosa Escuela de Artes Plásticas , en la esquina del Cuño, como tantos artistas venezolanos. Ya en el año 1946 Régulo Pérez pone en el ya célebre y legendario semanario Fantoches, una de sus caricaturas.  Es decir, es un muchacho  y está en aquella famosa revista que llevaba Leoncio Martínez, y así comienza a destacar como dibujante en varios semanarios humorísticos y esa actividad la mantuvo durante toda su vida.  Publicó sobre todo en uno de los hitos de la cultura venezolana como es el Suplemento Cultural de Ultimas Noticias, un gran esfuerzo editorial que fue inclusive coleccionado por alguno de sus lectores.

– El   aventajado artista – prosigue el curador Carlos Maldonado-   ya en el año 1951 recibe  el Premio Arturo Michelena. En el panorama artístico surge un trío de artistas notables. Ellos son Luís Guevara Moreno, Régulo Pérez y el maestro Jacobo Borges, (el cuarto sería, José Antonio Araujo). En 1960 Régulo Pérez recibe el premio Nacional de Dibujo y recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1970 con un celebrado cuadro que se llama “Foto de Casa”. Pero yo quisiera hacer énfasis en lo que dice el filósofo Carlos Silva, en su libro “Historia de la Pintura en Venezuela” para responder a la pregunta: ¿Dentro de qué movimiento está inscrito este artista? Y el habla de la Nueva Figuración. Esa nueva figuración tiene un ingrediente distinto y es una pintura militante, protestataria, de sensibilidad, creadora de la cogniciencia, y formadora del nuevo hombre. Dentro de esa corriente se inscribe la obra plástica de nuestro querido amigo, y ahora queremos escuchar de su voz, sus experiencias.

— Es importante conversar y especialmente en el caso de la pintura; uno hace el trabajo pero es necesario en un momento dado, hacer un balance – dice Régulo Pérez en el preámbulo de su intervención. Visiblemente emocionado agradece a los organizadores del evento, saluda a los presentes entre los cuales se encuentra  su amigo Jacobo Borges y pasa a deleitar a la audiencia con un discurso que conjuga anécdotas chistosas de su vida, información de la historia del arte en Venezuela, y un recuento de eventos  que permiten constatar la dedicación al trabajo plástico del artista , en el dibujo, la caricatura, ilustraciones de libros, serigrafía, pintura ,intervenciones y hasta murales, a lo largo de toda una vida.

En la dinámica de este encuentro, en su primera parte, se proyectan  un conjunto de fotos .” ¡Ese es mi pueblo en  el año 1900. Una foto de Caicara del Orinoco hecha por un gran fotógrafo polaco! “dice Régulo Pérez . Luego aparece un cartón de la Lotería de Animalitos que el artista diseñó a los 7 u 8 años de edad y a propósito explica : «Era un bingo de animales y  objetos ;  20 cartones, cada cartón tenía en cuatro imágenes y 16 dibujos. Entonces yo me permití hacer trescientos veinte dibujos. Fue muy  bello porque la lotería se hacía en los alrededores del pueblo, y un cantor popular cantaba el juego.  Por ejemplo; salía un farolero y el cantor decía : ‘Farolero  por las noches/Farolero, que las calles están oscuras y tenebrosas en el camino ´ y la gente anotaba el farolero. En el pueblo  había una planta eléctrica que se accidentaba y había cortos circuitos en la calle. El electricista, que se llamaba  Marcial Infante  iba a reparar los cortocircuito y entonces el cantor en vez de decir, el electricista, decía  Marcial Infante.  Los personajes del pueblo empezaron a  participar en la Lotería. Eso me entusiasmó mucho y así empecé a hacer dibujos de los personajes del pueblo. Mi padre era  comerciante, y en las cuatro esquinas  había cuatro negocios y los cuatro amigos se instalaban en el medio de la calle a jugar dominó. Yo aprovechaba para dibujarlos. En el pueblo había dos camiones.  Cuando uno se acercaba y veía el gentío en la esquina, frenaba. Se paraba y se ponía a observar el juego. El otro camión que pasaba en sentido contrario, también veía el gentío, frenaba y se bajaba a comentar el juego.  Pero un día, los dos camiones chocaron y se acabaron los únicos camiones del pueblo. Yo decoraba los bares y uno se llamaba El Oasis y allí  había un billar. Yo dibujé un gran oasis; eso me encantaba y todo el mundo lo  celebró.»

– Un día en un banco de la plaza –   refiere el artista-  veo un personaje que estaba dibujando. Quedé sorprendido porque nunca pensé encontrar a un dibujante en Caicara  y menos con una caja de Prismacolor. Yo no me atrevía a acercarme mucho. El siguió dibujando y de pronto cayó un mango, el mango tenía con un pronunciamiento en la parte superior.  Entonces el pintor lo tomó , y  con un lápiz negro le colocó unos bigotes a un cuadrito , el pelo , los ojos y era Hitler. El pintor era nada menos que Gilberto Antolini,  quién estaba con su esposa que era poeta. Eso fue espectacular para nosotros los presentes y fue la primera vez que yo veía la intervención de un objeto. De pronto, pasó un niño corriendo, agarró el mango, lo limpió y se lo fue comiendo.

Sobre la tercera imagen en la pantalla Régulo Pérez comenta : “ Es una foto de  1949 está d Jacobo Borges, estoy yo, y  Godfredo Romero hermano del músico  Aldemaro, en Taller Libre de Arte.

La obra en pantalla de Régulo Pérez es «Piedra sobre piedra» y el artista informó que está trabajando en una serie sobre piedras de Guayana.Foto: Edgar Martínez

 Piedra sobre piedra es el nombre de la siguiente  obra. » Esa es una piedra enorme, sobre la cual está otra piedra gigantesca que con el tiempo histórico  se  partió, se abrió y quedó medio encaramada, señala el autor del cuadro  y dice: » En mi pueblo hay 3000  petroglifos, entre los cuales está uno que nosotros llamamos La piedra del  Sol y la Luna donde de niños jugamos a escondite en medio de la selva.»

En la secuencia de fotos elegidas por el artista sin un orden preciso,  hay una   una serie de cuadros y serigrafías de animales,por ejemplo una pereza,  dibujos mortuorios de 1966 , un  cuadro en homenaje a César Rengifo llamado Una rosa para Caracas  y otro en homenaje a  Héctor Poleo , Los tres comisarios del Centro Simón Bolívar, y una obra  sobre Caracas que pertenece a una  exposición que Régulo Pérez hizo con Luís Guevara Moreno y Zapata Caracas cara a cara.

-También  hice las ilustraciones para una libro de Guillermo Morón que se llamaba  Ciertos Animales Criollos, y después hice 150 pinturas con esas ilustraciones e  hicimos una exposición con el libro en la Galería Freites. Más tarde  ilustré La Antología del cuento venezolano completo , dice el dibujante y pasa a  comentar la  foto de  Irregularidades de Régulo que presentó en una  una muestra colectiva llamada Presencia 70  en el Museo de Bellas Artes . Sigue  con  la primera serigrafía de uno de los cuadros de una serie que hizo en Méjico, inspirada en un letrero que se hallaba en la Catedral San Ángel  que decía: «Momias no identificadas». Más adelante encontramos  Interpretación del Lagarto de Sarisariñama ,que es mitad  animal prehistórico y la otra mitad iguana, pero no está en la Sima sino en Chacao.  La última Tortuga y El Oso Hormiguero pasea un poco, son dos cuadros más que se mostraron  y comentaron en la proyección.

-Yo hice todos los  animales domésticos  y todos los animales salvajes- expresa en este punto del conversatorio, Régulo Pérez – estuve en  Guri cuando hicieron el embalse  y me llevaron con un equipo de rescate de los animales. Allí tuve la suerte de dibujar muchos animales. Algunos sucumbieron, otros como los monos se enfermaron de los pulmones, y algunos se salvaron, casualmente  fueron los que dibujé en un cuaderno.

-Hay otra cosa también muy importante dentro de mi trabajo – narra el artífice de tantas figuras –  en mi pueblo había un cine y en ese cine pasaban siempre los sábados y los domingos una película que se llamaba  Los Nibelungos, la muerte de Sigfrido del director Friz Lanz . Una película que yo mismo encontré, la llevé al cine y era la única que había en 1943 . Yo la sabía  de memoria. En el caso de la película ocurrió lo mismo que  con la Lotería de los animalitos;  el tuerto que mató a Sigfrido era un tuerto que había en el pueblo; lo llamaron Ángel de Tonic y yo le hice un dibujo. Había un hombre muy feo, con los ojos saltones y la piel áspera y lo llamaron el Dragón de la Noche . En ese tiempo era cine silente, había tres músicos que tocaban el violín, el  cuatro, y la guitarra  e interpretaban el vals Natalia de Antonio Lauro, y el púbico gritaba: ¡ Toquén Sigfrido! El proyector era de manivela. Entonces uno veía primero a Sigfrido empuñando su espada, y para probarla, ponía una pluma la soplaba y la cortaba con la espada. En esa escena el gallinero aplaudía . Comenzaba la batalla pero de pronto el  operador de la manivela   se cansaba y salía a tomarse una chicha que estaba en el propio cine;  regresaba , aceleraba el movimiento y  finalmente terminaba la batalla. Una vez se inundó el cine. Fue a causa de una creciente que inundó todo el pueblo en 1953, el agua entró  y lo inundó. Nos bañamos allí  y de pronto vemos algo enrollado que se acercaba y pensamos que era una culebra de agua. Era la película y esa fue la última vez que vimos Los Nibelungos. Años más tarde en París llevé a Jacobo Borges a ver la película y supe que el fotógrafo Jesús Enrique Nieves  anunció que la pasaban en su pueblo pero no llegó a verla y Perán Erminy  la vio en Barcelona.

Numeroso público es un encuentro emocionante. A la derecha bocetos del artista.Foto : Edgar Martínez

Para entonces ya Régulo Pérez era asiduo lector de las revistas  que recibía su padre , el semanario Fantoches y  El Cojo Ilustrado.Destaca que   Fantoches tenía  artículos serios de Óscar Guaramato y Alfredo Armas Alfonso y el humorismo de las caricaturas  de Leo, Churucuto, Claudio Cedeño y Guevara Moreno y él tenía un personaje que se llamaba Pancho Varilla que venía del pueblo con sus versos. Ese semanario llegó a tener una circulación de 100 mil ejemplares.

El Homenajeado de la AICA Capítulo Venezuela cuenta otra anécdota. «Un Musiú con su sombrero de corcho llegó a Caicara   preguntando por Bauxita. En  efecto esa roca  se hallaba  en el pueblo de Piriguao  pero poca gente sabía llegar hasta allá. Entonces buscaron un baqueano y un indio  Panare,  para que lo llevaran, a los dos primeros  les dio una fiebre terrible y ambos murieron en el camino y el Panare enterró a uno en un sitio que se llamaba el Corral de los Indios y al otro en una cueva de Picures. Al poco tiempo llegaron aviones con gente importante buscando al explorador norteamericano pero se llevaron al hombre equivocado porque el indio enterró al baqueano en el Corral de los Indios  y al Americano  en la cueva de Picures. Cosas fantásticas.

En la Escuela de Artes Plásticas

-Entré en el 45. Yo estaba en el aereopuerto justo  el 18 de octubre 1945, el día del golpe en contra de Isaías Medina Angarita. . No llegó el avión. Y yo pensé que no iba a venir más. Era jóven y estaba muy emocionado por un viaje que hice una semana más tarde.  En la Escuela estaba  Mateo Manaure quién me inscribió. En primer año estaban  Ángel Hurtado, Pablo Benavides y yo, en segundo año estaba Zapata, en tercer  año, Luís Guevara Moreno , Ramón Vásquez Brito y Mario Abreu, en cuarto año Enrique  Sardá, Jesus Soto y Carloa  González Borgen  pero  Carlos Cruz -Diez , Trompiz , Mateo Manuare y Alejandro Otero ya habían egresado. Entonces ,llegó Alejandro Otero a la Escuela  con una exposición inspirada en Picasso ; se armó el movimiento de Los Disidentes  y de allí surgió el arte contemporáneo venezolano, refiere Régulo Pérez.

-Un día – cuenta  –  estuve en una conferencia de Alejo  Carpentier. El iba a hacer un mapa del río Orinoco y estaban preparando el avión. El avión tenía que volar a ras del río como si fuera una canoa o una garza .  Claro, mientras él contaba toda la historia de los garimpeiros , caucheros, sarrapieros y de los escapados de la de Guyana francesa, yo recordaba las veces que mi padre y yo , viajamos a la selva por el río, al tiempo que dibujaba el entorno desde la canoa. El relato de Carpantier era  brillante pero yo viví todo eso en persona.

-Otro día – refiere-  andaba con Enrique Sardá  por la calle a salir de la Escuela- y había una bola que demolía el hotel Magestic, par construir allí un nuevo edificio. En ese lugar estaba un señor  haciendo retratos. Allí me pongo y el me hace  un retrato. Al  día siguiente se me acerca  un muchacho que no conocía en la escuela y dice : ¡ Mira!¿cómo  estás tú ? y yo : ¿Quién eres tú ? Yo era el que le pagaba el retrato al cartón . Así nos conocimos Jacobo y yo. ( Este relato coincide con el mismo que hizo el Maestro Jacobo Borges en su charla en la Sala TAC )

Ya al término de este ameno encuentro, su protagonista el 27 de agosto,  explaya algunos criterios sobre el arte y los artistas venezolanos.En su opinión todo el arte moderno venezolano surge de un grupo de estudiantes de La Escuela de Arte . Son : Jacono Borges , Mario Abreu, Vázquez Brito , Guevara Moreno, Soto y Sardá. Mario Abreu era diferente a todos, un gran pintor. Los maestros de Caracas pintaban  paisajes solamente y no  nos entusiasmaban . Ni Cabré con todo respeto,  porque su obra tiene una buena e importante construcción plástica, pero era muy limitada. Pedro Centeno Vallenilla era un gran  pintor pero tenía una manera de ver los indios y los negros ontológica. El pintaba el Discóbulo ,era un  gran dibujante manierista , era muy joven y se formó en Italia. Fue como agregado cultural e incluso hizo un retrato de Mussolini.

Sobre  Alejandro Otero, Régulo Pérez señala : su inteligencia era brillante e igual su trabajo pero siempre buscaba muchas cosas. Conmovió y sacudió el arte y en El Guri están sus obras más destacadas.

El artista y caricaturista Rñegulo Pérez en su mensaje de la AICA. Foto : Edgar Martínez

Régulo como otros artistas venezolanos, viajó con un a beca a París y pasó por Italia. Allí visitó en su taller  a un artista italiano exponente del realismo  que se llamaba Renato Gattuso. En París se reunió Mateo Manaure, Pascual Navarro y Víctor Vasarely , entre otros. Por su parte, los cinco expulsados de la Escuela de Arte y fundadores de la Barraca de Maripérez ; Sergio González, Celso Pérez, Enrique Salgado, Raúl Infante y Zapata, viajaron becados a México.

Sobre los docentes de la Escuela de Arte de la Esquina del Cuño, Régulo recuerda que Marcos Castillo era un pintor que pensaba muy bien y escribía en El Nacional, pero otros, pasaban mucho trabajo y tenían una vida muy difícil.

Desde el punto de vista del reconocido pintor y caricaturista venezolano, no existe la Nueva Figuración , tampoco el Nuevo Realismo en el cine, por ejemplo. Todo es Realismo o Figuración. Para él en la cúspide del arte se encuentra Pablo Picasso por su cubismo y humorismo.

Una toma de Edgar Martínez del público atento en el evento de la Sala TAC