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Ricardo Ramírez Requena: Ahora la poesía se publica más que otros géneros literarios

El escritor e integrante del jurado de El Premio de la Crítica. que promueven FB y la Fundación para la Cultura Urbana, reflexiona sobre el auge de la poesía en Venezuela

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La poesía venezolana es uno de los géneros literarios que aparenta ser más fuertes en momentos de crisis. Pese al escenario económico que perturba al país, autores de diversas edades han publicado este año sus poemarios de la mano de editoriales que se niegan a desaparecer, por ejemplo; Team Poetero y Oscar Todtmann Editores, ambas provenientes del sector privado.

» Maneras de irse» uno de los poemarios publicados por Ricardo Ramírez Requena

“Los escritores están pensando en la poesía como la posibilidad de expresar y transmitir poéticamente su experiencia. La vida, la propia vida, lo autoficcional y lo biográfico, toman relevancia circunstancial y social, no solamente en Venezuela sino en otros países también”, comenta Ricardo Ramírez Requena, librero venezolano, poeta autor de «Maneras de irse» y «Constancia de la lluvia», y también uno de los pilares fundamentales de la Fundación La Poeteca, proyecto que este año abrió sus puertas en los Espacios Duales, en Las Mercedes, para poner en manos del público más de 3.000 ejemplares especializados en el género.

Ramírez ha sido elegido como un jurado del Premio de la Crítica, certamen organizado por Ficción Breve Venezolana y la Fundación para la Cultura Urbana para premiar a la mejor novela publicada en el país. Este año el galardón alcanza su novena edición y trae una novedad; el premio al mejor poemario publicado en el bienio 2016-2017, en Venezuela.

Desde los espacios de La Poeteca, Ricardo Ramírez Requena celebra que este premio —el cual el año pasado optó tomar una pausa debido al complejo escenario político y social que vivió el país durante las protestas en contra del Gobierno —  vuelva a reunir a representantes de la crítica en el país para trabajar en un objetivo esencial: seguir impulsando el trabajo literario De allí que  la crítica literaria y algunas particularidades del género poético , fueron los puntos de interés en la siguiente entrevista.

–¿Cómo evalúa el trabajo de los autores y los poemarios que han sido publicados en Venezuela en lo que va de año?

Nosotros vemos, en esta década, – dice Ramírez Requena –  un fenómeno curioso en relación al que se veía en épocas anteriores: ya no estamos hablando de una generación de voces de muchachos. Estamos hablando de un fenómeno de edades variadas. Hay gente de 20, 30, 40 y hasta 50 años publicando sus libros por primera vez. Para mí, un caso emblemático es el de Rubén Ackerman: un hombre de cincuenta y tantos años que llegó a publicar su primer libro con todo y lo reacio que estaba; le fue muy bien, ganó un premio en Ecuador, y de pronto falleció.

Luís Eduardo Barraza es uno de los valores emergentes de la poesía venezolana en opinión de Ramírez Requena Foto cortesía de contrapunto.com

–Siento que ahorita hay un grupo de gente, que no está llegando a la poesía como lector sino como escritor y no precisamente en la juventud – continúa uno de los artífices de la Poeteca; “ Llegan a la poesía gracias a los talleres en los que participan con Armando Rojas Guardia, Edda Armas, Santos López, entre otros poetas, y han ido encontrando una voz propia hasta tener la oportunidad de publicar. En cuanto a los jóvenes, para mí el representante más interesante de ellos es Luis Eduardo Barraza, que ya tiene un libro y acaba de ganar un premio en España. Pareciera que hay una dinámica entre los veinteañeros y los cuarentones.

–¿Los sitios web y redes sociales, también cumplen una labor fundamental en la difusión de la poesía. ¿No es así?

En efecto este fenómeno comenzó con el blog literario y ha trascendido a las redes sociales, y ha trascendido también con los colectivos que difunden poesía. Nosotros participamos con Team Poetero y la fundación La Poeteca, pero igual está La Parada Poética, Autores Venezolanos, Ficción Breve, Digo Palabra; diferentes grupos que difunden poesía en las redes y eso nos lleva un poco a enterarnos de lo que se está publicando y conversando, en este momento.

— ¿Cuál es el mensaje que transmite la poesía en la actualidad?;¿Es posible unificar este mensaje aun cuando provenga de voces tan distintas?

No – enfatiza Ramírez Requena – no creo que se pueda unificar.  El discurso más joven retrata el país desierto, como un espacio sin futuro, con un presente inexistente, con mucho lamento, queja, desesperanza. En los poetas mayores, en cambio, hay otras temáticas: el amor, el tiempo, la tierra y más.

–No podemos olvidar- agrega el poeta –  que estos discursos son agrupados por algo más grande: la existencia de unos “monstruos poéticos”: Ida Gramcko, Cecilia Ortíz, Yolanda Pantin, Rafael Cadenas, Igor Barreto, Eugenio Montejo, todos ellos son fuente inagotable de poesía a la que se puede acudir siempre.

Eugenio Montejo uno de los llamados » Monstruos Poéticos» por Ramírez Requena, se encargará con otros poetas, de sostener  a la poesía venezolana por siempre. Foto:  fedecámaras radio

— ¿Cree que la economía hiperinflacionaria de Venezuela podría atentar contra la literatura y, también, la poesía?

Hay obstáculos, pero ha sido posible sortearlos. Se sigue publicando poemarios y a veces me pregunto si no están apareciendo más que las colecciones de cuentos o novelas. Yo creo que es así, que hay más poesía que otros géneros literarios en la actualidad.  Incluso esa dinámica tan poderosa que había en torno a la edición de libros en los cuales se analizaba la historia contemporánea del país, se encuentra disminuida. El Nacional —la editorial— está en crisis, Alfa, todavía está en Venezuela, pero tiene más presencia en el extranjero, por poner dos ejemplos. Creo que hay indicadores que apuntan al crecimiento editorial de la poesía que siempre trabaja igual. Hay pequeñas editoriales de poesía, editoriales medianas que también publican lo que  aprecian y valoran los editores. Hay cierta tradición que se mantiene, voces que comienzan a expresarse y a dar claves. Eso existe y se mantiene.

–Ahora –  explica el entrevistado – si uno voltea la mirada al pasado; hace siete, nueve, diez años, vemos que se estaba publicando mucho más que ahora en general.  Actualmente se publica menos pero aún se publica y no se trata de una oferta pírrica como algunos podrían pensar. La angustia que yo tengo es porque siento que muchos están escribiendo cosas interesantes y no hay la suficiente cantidad de editoriales que cuenten con los recursos para publicar sus trabajos. ¿De qué sufren las pequeñas editoriales en este momento? Sufren la ausencia de recursos. Editar un libro, un poemario, es un proyecto que ronda los 1.000 dólares y ¿Quién tiene ese dinero? ¿Cómo le pides a un muchacho de 23 años en Colón, en Michelena, en El Tocuyo, por ejemplo, que disponga de esa cantidad de dinero para publicar su libro? Es una limitante ,sin duda.

–¿Qué hacen los muchachos para sortear esto? – cuestiona el interpelado y responde: “Envían sus libros a los concursos en el extranjero, logran menciones, logran ganar, y siguen escribiendo, siguen participando en recitales y lecturas, siguen compartiendo las lecturas y los poemas entre ellos y siguen esperando la oportunidad para publicar sus libros. Es lo que ocurre dentro y fuera del país”

Una imagen de la entrega del Premio de la Crítica Ficción Breve del año 2013

 Las cosas buenas deben premiarse

Ricardo Ramírez Requena comparte su labor como jurado del Premio de la Crítica con cinco profesionales, investigadores y docentes universitarios: Iraida Casique, Lizette Martínez, Teresa Casique, Arnaldo Valero y Mariano Nava. Asumir el rol de jurado y evaluar, aún más de cerca, el trabajo de los escritores venezolanos es una labor que agradece. Subraya que en este premio priva el criterio de la Academia que no es la mirada del mercado, ni siquiera es la mirada del editor, del creador, o del periodista cultural. Es la mirada de quien realiza una investigación y trabaja en géneros como poesía y otros, desde criterios teóricos específicos y amplios.

–¿Cuál es tu opinión sobre la incorporación del género poesía en el Premio de la Crítica?

— Eso le da una misión y una mirada diferente al certamen. Los ganadores en años anteriores del premio de la crítica, no son los que han escrito la novela más popular o los libros que tengan más venta o más prensa. Las novelas que han ganado han sido reconocidas por sus méritos propios y eso ha dejado como resultado grandes sorpresas como “Un vampiro en Maracaibo”, una novela que nos hizo conocer a Norberto José Olivar cuando nadie en Caracas sabía quién era él. Creo que en un futuro habría que valorar también al género ensayo.

— En realidad yo quiero preguntarle, qué puede significar este premio, sin restarle méritos, ante las múltiples carencias que enfrenta el venezolano?

— Este premio es importante porque la literatura es necesaria. Es una manifestación más dentro de las dinámicas que el país pueda requerir. Nosotros estamos hablando de iniciativas que se dan con mucho esfuerzo pero que no son miles, ni son cientos, ni decenas. En décadas pasadas hubo muchísimos premios más y ahora quedan muy pocos. Las cosas buenas deben premiarse y este certamen es, además, una manera de dar un apoyo monetario a un grupo de personas cuyo oficio no es el comercio, no es el de trabajar en una multinacional, y tampoco representa ganar cientos de dólares. Nuestro deber es incentivar la escritura y la cultura.