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Salvador Fleján: La crónica es el género que más rápido llega a la gente

Este miércoles 18 de enero, el escritor venezolano compartió las experiencias que giraron en torno a escribir su reciente publicación "Tardes Felices: crónicas pop apocalípticas"

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Una íntima charla entre amigos recordando las tardes felices en una ciudad que ya no está. Así fue la presentación del nuevo libro de crónicas de Salvador Fleján en los espacios del Hotel JW Marriott en Caracas. Entre los asistentes se encontraban laureados nombres de las letras nacionales como Luis Yslas y Alberto Veloz.

Salvador Fleján llegó a lobby de un hotel de pisos pulidos, mobiliario de madera y paredes de mármol calzando unos converse rojos, un jean y una franela. Solo una chaqueta sport lo ponía en sintonía con el lugar que recibirá, al menos dos veces por mes, a un autor de Ediciones Punto Cero para conversar sobre sus publicaciones.

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El politólogo y locutor de radio Joaquín Ortega fue el encargado de conducir al escritor frente a un público de no más de veinte personas que, por espacio de casi dos horas, escucharon, preguntaron, relataron y recordaron los relatos de la Caracas de los años 70 y 80, cuyos paisajes y emocionalidad logra aprehender Fleján en su libro Tardes Felices: crónicas pop apocalípticas.

Cuando el público tuvo la oportunidad de preguntar se alzó el esperado cuestionamiento sobre la forma de abordar el hecho creativo. “Mis tiempos de escritor no tienen que ver con mi tiempo, sino con el apremio de mis editores”, explicó quien también ha sido cronista del semanario Quinto Día por más de dos años.

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“Escribir es muy fastidioso, muy ladilla. Yo siempre le digo a la gente que se dedique a otra cosa, a vivir”, dijo Fleján, quien es licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela, autor de Intriga en el car wash y Miniaturas salvajes, y además ha sido galardonado con el primer premio en el IV Concurso Nacional de Cuentos SACVEN y obtuvo una mención de honor en la Bienal de Literatura Colombo-Venezolana.

Entre las crónicas de Fleján está su encuentro con el que para su octavo cumpleaños, era el presidente de la República, Carlos Andrés Pérez. “Cuando este país era país, se celebraban las romerías blancas y yo tengo una crónica particular ambientada en Los Caobos. Ojo, mi papá no era adeco, pero simpatizaba con esa gente y ahí estábamos”.

Al finalizar el conversatorio-presentación por su más reciente publicación Fleján le dedicó unos minutos a Esfera Cultura para conversar sobre su visión de la literatura venezolana contemporánea.

¿Qué significa publicar un libro con la coyuntura nacional de la actualidad?

Publicar es imposible, sobre todo desde el punto de vista económico. Ningún editor se arriesga a invertir una cantidad de dinero, que de verdad no sé cuánto es, pero es inestimable, sin saber qué tipo de retorno va a tener esa inversión. Así, ellos se decantan por autores, que ya son de la casa, que han vendido cierta cantidad de ejemplares y tienen un estimado. Uno como escritor tiene toda la ambición, pero nunca sabes cuántos lectores tienes.

¿Por qué narrar el clave de crónica?

La crónica es el género que más rápido llega a la gente. La gente piensa que le estás relatando algo que sucedió ayer o algo verídico. Es un género mixto que utiliza elementos de la ficción y puedes jugar con eso. Además me siento muy cómodo, escribo crónicas desde hace mucho, desde antes de escribir ficción.

¿Por qué escribir sobre una Caracas, o una Venezuela, que ya no está?

Fue un tema al que llegamos por consenso mi editor, Ulises Milla, y yo. Él, de hecho, sabe más que yo sobre esto y me guió para darle ese toque nostálgico, de la Caracas que ya no está.

Después que comencé a escribir la columna en Quinto Día y la editorial me dijo que le diera ala libre. Por ahí me fui y he tenido cierto viraje en mi escritura porque ya no me enfoco en experiencias mías sino que la nueva tónica es sobre sitios, locales, esos lugares que ya no existen. Así, los recreo y escribo sobre eso. Son experiencias 100% propias.